«Navarra contrapone estabilidad al escenario caótico de PP y Vox»
Nacido en Iruñea en 1975 y afiliado al PSN en 1994, Javier Remírez es abogado y su carrera ha estado ligada a los recursos humanos. Fue el primer portavoz de María Chivite, además de responsable de Interior y Función Pública. Tras más de dos años como senador, regresa a la portavocía del Gobierno.

Javier Remírez regresó el 9 de enero al despacho del Palacio que hace esquina con la Plaza del Castillo y Sarasate. Lo abandonó, junto con la Vicepresidencia, el 17 de agosto de 2023. Su partido le quitó ese día de la portavocía para catapultar a Elma Saiz, que era la apuesta de María Chivite para la Alcaldía de Iruñea en las elecciones del 28 de mayo de aquel año. Mucho ha llovido en el PSN desde entonces. Remírez pasó la tormenta en un escaño del Senado.
¿Está cómodo de vuelta?
Los primeros días fueron muy intensos, pero llegué a un Gobierno que tiene un funcionamiento maduro, donde no hay cambios en la estructura del Departamento. Se trata, como dice la presidenta, de dar un impulso político, de trabajo interno y de revisar la comunicación de cara al exterior. Ahora, otra vez, se ha unificado la Vicepresidencia primera y la portavocía, como en la anterior legislatura. Creemos que simplificar el mensaje será fundamental. Estamos en un contexto europeo, estatal y en la Comunidad Foral donde la amenaza de la extrema derecha es una realidad. La extrema derecha tiene una estrategia planificada y financiada para desgastar las instituciones y socavar el espacio de convivencia. Vengo a dar batalla política y dialéctica a eso.
¿Se vive diferente ese ambiente de confrontación en Iruñea que en Madrid?
Me sorprendió desagradablemente el primer impacto que tuve cuando entré en el Senado. El Partido Popular tiene mayoría absoluta y utiliza el Senado como una cámara de resonancia de su estrategia de tensionamiento, porque no aceptó el resultado de las elecciones del 23 de julio. En estos dos años y pico, he vivido un clima de crispación creciente. Al volver aquí –no con ese grado de intensidad, porque aquí la extrema derecha es muy minoritaria–, he encontrado ciertos rasgos de lo que viví a mi llegada a Madrid en la actitud de la extrema derecha y, también, en la de una derecha que está absolutamente atemorizada por la extrema derecha.
¿Nos hemos contagiado?
Totalmente. No solo en el caso del Partido Popular, aquí minoritario, o de Vox, sino que UPN ha entrado en una deriva absolutamente ajena al espacio de centralidad, alejándose de ese espacio de búsqueda de diálogo, consensos y acuerdos básicos. Están radicalizados y su liderazgo, precisamente, no apuesta por coser y unir, sino por confrontar.
Le entrevisté en noviembre de 2020. Habló entonces de la geometría variable. Hoy los ángulos están cada vez más lejos. El eje izquierda-derecha manda.
Nosotros somos un Gobierno progresista que tiene unos principios claros, pero que gobierna para el conjunto de la ciudadanía navarra. Por tanto, siempre tenemos la mano tendida para hablar de principios básicos, de democracia, de libertad... Creíamos que en esa ecuación no estaba Vox, pero sí UPN. Sin embargo, nos están rechazando la mano.
Llega usted en un momento crítico. Si hay un adelanto electoral, Chivite tiene que dar el paso antes de junio.
Es cierto. El margen de maniobra que marca el Amejoramiento acaba en junio, porque luego entramos en el último año de legislatura. Pero ese adelanto no se va a producir. La presidenta ya lo ha dicho. Hay muchas cuestiones encima de la mesa: la Ley Foral de Salud, la de Industria, Transparencia, Despoblación... La legislatura se agotará. Además, vamos por el buen camino, contraponiendo estabilidad al escenario caótico de otras comunidades gobernadas por Vox y el PP en las que ha habido adelantos electorales para quedarse peor de lo que estaban. Aquí hay estabilidad, acuerdos presupuestarios, medidas fiscales... Existe una línea de trabajo coherente y sólida no solo entre grupos de gobierno, sino también con EH Bildu, que sí ha recogido esa mano tendida para llegar a acuerdos.
«Existe una línea de trabajo coherente y sólida no solo entre grupos de gobierno, sino también con EH Bildu, que sí ha recogido esa mano tendida»
Pues a su partido no le está yendo nada bien tampoco en esos adelantos electorales.
Son cuestiones diferentes en regiones diferentes. Estamos ante un electorado de la derecha y extrema derecha muy movilizado. El reto de los progresistas, del Partido Socialista, es movilizar a esa mayoría social que estoy convencido de que existe en Navarra, pero también en otras partes.
Cierro capítulo de adelantos ya. En verano pasaron semanas críticas, no se esfuerce en negarlo. ¿Pensó Chivite en decir «hasta aquí llego»?
En ningún caso. Ha habido momentos muy sensibles vinculados a presuntos casos de corrupción. Es cierto, es así. Hay personas que están ahora en calidad de investigadas que han tenido un protagonismo específico en la Comunidad Foral, como Santos Cerdán. El Gobierno no se ve afectado porque, que sepamos, ningún contrato que se está investigando es de la Administración navarra.

Pero sí que la UCO ha pedido al juez que le deje investigar Belate. No sabemos si, en la parte secreta del caso, esto ya ha entrado.
El Gobierno de Navarra intentó personarse en el Supremo, y el propio juez del Tribunal Supremo señaló que no obedecía o no daba lugar porque no está siendo investigada ninguna cuestión que afecta a su patrimonio. Este es el mismo motivo por el que se inadmitió la querella de Vox contra Chivite. Los hechos fácticos, los hechos jurídicos, son esos a día de hoy. Pero no solo eso. Cuando tuvimos noticias de que algunas de las empresas que están sometidas a investigación habían sido adjudicatarias de obras en Navarra, la presidenta ordenó auditorías internas, auditorías externas e informes a Comptos. Y en todos los casos, en todos, se ha señalado que esos contratos estuvieron ajustados a derecho. Lógicamente, con las mejoras, como siempre, de gestión administrativa que ha podido haber. En ningún caso se ha visto aprovechamiento ilícito.
La OANA, la Oficina Anticorrupción, puso en solfa el contrato de Belate.
El de la OANA es el único informe que dice que el caso de Belate puede ser sujeto de nulidad de derecho...
El de Belate y la promoción de 62 VPO de Nasuvinsa.
...Eso es. Pero no es esa la opinión del Gobierno de Navarra. Y no porque sea esa la opinión política del Gobierno, sino porque es la opinión de la parte técnica. Porque, en Belate, no hubo un reparo suspensivo que paralizara el procedimiento, sino que...
Puede extenderse con Belate, si así lo quiere. Pero no deseo gastar la entrevista en este asunto.
Sí que quiero destacar que todos los miembros de la mesa de contratación han dicho ya que no tuvieron ningún tipo de injerencia política. Y otra cosa más, desde 2004 había una obligación legal por parte de Europa para hacer esos túneles. Y entre 2004 y 2019, cuando Uxue Barkos inició preparativos, los gobiernos de UPN pudieron acometer la obra, pero no quisieron. Durante esos años, hubo inversiones de otro tipo. El Circuito de Los Arcos se llevó prácticamente lo mismo que costaba el desdoblamiento de Belate. Ahí sí que tenemos que denunciar la irresponsabilidad de los gobiernos de la derecha.
El Circuito de Los Arcos, el Navarra Arena y esos proyectos venían en aquel Plan Navarra 2012. Eso lo firmó Elena Torres en nombre de su partido. Pero, déjelo. Quiero lanzarle otra sobre Cerdán. ¿Hay algo de verdad en eso que dice Santos Cerdán de que le persiguen judicialmente por sus pactos?
Vivimos en un Estado de derecho donde una persona no tiene que demostrar su inocencia, sino que, en su caso, un juez debe probar su culpabilidad. Él ya asumió su responsabilidad política dimitiendo y ahora es cosa de los tribunales. Creo sinceramente que solo será condenado si existen pruebas fehacientes de que cometió un delito.
«Hay que creer en el Estado de derecho y ahora mismo Santos Cerdán no es culpable de nada»
¿No comparte la tesis de que hay algún tipo de investigación prospectiva contra él o contra su partido, el PSOE?
Es una cuestión que ahora está sometida a investigación. Hay que creer en el Estado de derecho y ahora mismo Cerdán no es culpable de nada. Está siendo investigado y, a la par, trata de defender su honorabilidad y honestidad.
Se lo lanzo más amplio: el juez Peinado está realizando una instrucción contra Pedro Sánchez y su entorno.
Que hay actuaciones cuestionables por parte de determinados magistrados, como es el caso del juez Peinado, es evidente. Incluso la Audiencia Nacional ha rebatido muchas de sus actuaciones. Esto no quiere decir que el sistema judicial, en su conjunto, se guíe por esa línea. Ahora mismo, se va a abrir juicio oral por la Kitchen, que afecta a dirigentes del Ministerio del Interior del PP. No nos precipitemos, tampoco. Aquí la derecha está muy interesada en dar por definitivos informes que, simplemente, han aparecido en la instrucción. Los informes de la UCO son muy respetables, pero falta el juicio.
En cualquier caso, ustedes no colocan a la UCO en el mismo plano que a Peinado.
En absoluto.
Hay quien no lo siente así. Esta semana, el parlamentario de Vox ha sacado un tricornio en la comisión de investigación durante la comparecencia de los agentes de la UCO.
Son cosas que califican a la persona que lo hace y una falta de respeto a los agentes, que no estarían muy satisfechos con la performance. Peinado ha sido enmendado por los propios jueces. El juez Leopoldo Puente, no. Vamos a dejar que siga el procedimiento.

Una protesta en el campus de Araba desaloja clases y obliga a acudir a los bomberos

Sarandon se interesa por los presos vascos antes de los Goya: «Estaban en cárceles muy lejanas»

Condenan a dos años por golpear a su mujer al coronel responsable del polígono de Bardenas

EEUU e Israel atacan a Irán y dan por muerto a Ali Jamenei

