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China y Pakistán proponen un plan de cinco puntos para acabar con la guerra

Explosión cerca de la histórica ciudad de Yazd, en el centro de Irán.
Explosión cerca de la histórica ciudad de Yazd, en el centro de Irán. (AFP)

Pakistán y China plantearon ayer una propuesta de cinco puntos para un alto el fuego en la guerra de Irán, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones de paz que estabilicen Oriente Próximo, que definieron en una visita del ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, a Pekín para reunirse con su homólogo chino, Wang Yi.

La propuesta pasa por parar inmediatamente las hostilidades, iniciar conversaciones de paz lo antes posible, garantizar la seguridad de los objetivos no militares –instalaciones energéticas, plantas desalinizadoras, sistemas eléctricos e instalaciones nucleares pacíficas, incluidas las centrales nucleares»– y asegurar la seguridad de la navegación.

Dar mantuvo contactos con sus homólogos de Arabia Saudí, Egipto y Turquía el pasado fin de semana y asegura que espera conversaciones entre EEUU e Irán en cuestión de días.

En la propuesta se recoge el respeto a «la soberanía, integridad territorial, independencia y seguridad de Irán y de los países del Golfo» y recalca que «el diálogo y la diplomacia son la única vía viable para resolver los conflictos». El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, señaló que Irán tiene voluntad de poner fin a la guerra, pero reclama «garantías para impedir que se repita la agresión».

Pero Teherán desconfía y la Guardia Revolucionaria iraní trabaja con «un horizonte a largo plazo» en esta guerra y anunció que desde hoy atacará las oficinas en Oriente Medio de compañías tecnológicas estadounidenses «compañías terroristas espías», entre las que incluyó a Microsoft, Apple y Google. Por ello, advirtió a sus trabajadores que se alejen de sus puestos de trabajo. Por su parte, el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, insistió en que su país no descarta ninguna opción, incluido un despliegue terrestre, y aseguró que prefieren parecer «impredecibles» ante su adversario.

A su vez, Irán denunció una nueva ola de ataques de EEUU  e Israel contra infraestructuras civiles, sanitarias e industriales en Teherán y otras ciudades, así como ataques contra zonas residenciales en la capital. También denunció que los ataques dejaron fuera de servicio una planta desalinizadora en la isla de Qesh y que al menos cuatro personas murieron en el bombardeo de la mezquita de Huseiniye Azam, en Zanyan, en el noroeste del país.  


Trump y Ormuz
«Primero, compren (petróleo) de EEUU, tenemos de sobra; y número dos, encuentren un poco de coraje tardío y vayan al estrecho y TÓMENLO», conminó Trump a los países que se negaron a unirse a su ofensiva para que tomen el estrecho de Ormuz al margen de EEUU, dejando ese objetivo ahora en un segundo plano. Criticó a París, Londres y Roma por no colaborar.