
SZOMBATHELY 81 - SURNE BILBAO 98
Ocho minutos de susto y 30 largos de disfrute. Con Pantzar, Normantas y Hilliard como destacados, los hombres de negro acarician la final de la FIBA Europe Cup. El Szombathely ha peleado en ese primer cuarto pero luego se ha visto desarbolado por un rival superior que, en cuanto ha apretado en defensa, ha dejado al cuadro magiar sin argumentos. Con todo, aún queda el trámite y la fiesta del partido de vuelta.
El cuadro magiar ha mostrado sus cartas desde el salto inicial, jugando muy finamente el bloqueo directo central, con el pívot boricua Arnaldo Toro haciéndose fuerte en las continuaciones. Bilbao Basket, por su parte, ha evidenciado que su horrible día en el tiro exterior frente a UCAM Murcia –también por influencia de la defensa pimentonera– ha pasado a la historia, ya que los primeros cuatro encestes han llegado desde más allá de los 6,75 metros.
No lo ha visto nada claro Jaume Ponsarnau, por lo que el targarino no ha tardado en cambiar el quinteto entero, y con todo, ha seguido sin verlo claro: 19-12 después de dos tiros libres del serbio Novakovic, aún con cuatro minutos por disputarse para terminar el primer cuarto.
Nada menos que ocho triples –de once intentos– ha transformado el cuadro bilbaino en este primer asalto, y menos mal, porque el Szombathely se ha mostrado dominador del juego y del marcador, con Perl llevando el tempo del encuentro con maestría. Pese a todo, un triple de Hilliard ha dejado a los de Ponsarnau con una leve ventaja algo inmerecida, pero de gran alivio: 28-29.
Mayor alivio habrá sentido Jaume Ponsarnau y su staff cuando, con el correr del segundo asalto, se ha visto una defensa bastante más eficiente de sus jugadores. Es más, por primera vez los hombres de negro han conseguido meter balones en la pintura y buscar a Hlinason. Todavía con todo por decidirse, pero al menos el duelo, pese. ala borrachera de triples, ha empezado a discurrir por los cauces deseados y más ortodoxos.
Tanto es así, que Bilbao Basket ha empezado a hacer suyo el partido. Szombathely ha empezado a perder acierto, no así el conjunto vizcaino, que a golpe de triple se ha escapado hasta un 35-43 que ha provocado el tiempo muerto del técnico local Milos Konakov.
Alguna vez debía suceder y por fin ha empezado a decaer el acierto en los triples de los hombres de negro. No obstante, ya para entonces el juego bilbaino ha entrado en su carril y de la mano de Bagayoko y con la clase de Darrun Hilliard, la renta bilbaina ha podido irse por encima de la decena.
El cuadro magiar se ha resignado a defender mejor el perímetro bilbaino, pero los de Ponsarnau han sabido aprovechar los huecos de la pintura para no dejar de castigar a su rival, al tiempo que los cerebros de la escuadra local, Varadi, Peterson y Perl, se han. visto mucho más controlados por la retaguardia vizcaina. El marcador de 44-56 en tiempo de descanso ha sido como para respirar más tranquilo.
Camino a la final, o casi
Con el partido y la semifinal encarrilada, corría peligro en que los hombres de negro regresaran de los vestuarios con cierta indolencia. No ha sido así, por fortuna, ya que la tensión competitiva ha durado lo suficiente como para terminar de romper el partido y quién sabe si la propia eliminatoria.
Melwin Pantzar y Hilliard, aun con errores puntuales, han gobernado el ritmo del partido a su antojo, y cuando el armador sueco se ha sentado para descansar, Margiris Normantas ha ofrecido su acierto para abrir la brecha a la veintena de puntos, ¡Y qué pena que los bilbainos no hayan estado demasiado finos desde la línea de tiros libres!
Esa concentración ha empezado a dispersarse con el último cuarto. Szombathely ha encadenado un parcial de 5-0, para dar alguna esperanza al conjunto húngaro. No obstante, un par de jugadas en las que ha funcionado la conexión entre Margiris Normantas y Hlinason ha devuelto la renta a los 20 puntos nuevamente.
Pero las sensaciones ya no eran las mismas y hasta que no ha entrado Pantzar en la cancha, la deriva de Bilbao Basket ha sido más bien negativa. En el bando magiar Perl ha decidido tomar la anotación bajo su cargo y ha conseguido encender a su público con sus puntos. Apenas si ha servido, en todo caso, para maquillar el resultado, porque a poco que Pantzar y Normantas han encontrado la conexión. Un triple de Hilliard para establecer el 78-96 con menos de un minuto por jugarse, ha dejado el conato de reacción local más que sofocado.
La renta de Surne Bilbao si no es definitiva, sí supone tener el camino a la final encarrilado. Miribilla vivirá un partido no tan mágico como el que se viviera el año pasado ante Dijon, pero no por ello dejará de ser una fiesta.
FICHA DEL PARTIDO:
SZOMBATHELY: Varadi (3), Novakovic (8), Bognar (5), Arnaldo Toro (7) y Peterson (7) –quinteto inicial–, Keller (7), Perl (22), Whelan (8), Filipovity (10) y Dez (4).
BILBAO BASKET: Melwin Pantzar (14), Aleix Font (6), Darrun Hilliard (18), Martin Krampelj (7) y Triggvy Hlinason (8) –quinteto inicial–, Margiris Normantas (18), Luke Petrasek (3), Bassala Bagayoko (9), Justin Jaworski (10), Stefan Lazarevic (5) y Amar Sylla.
Parciales: 28-29, 16-27, 16-22, 21-20.
Árbitros: Aunkrogers (Letonia), Jurcevic (Croacia) y Velikov (Bulgaria). Sin eliminados.
Incidencias: Ida de las semifinales de la FIBA Europe Cup, disputado en el

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