La década de Guardiola en la Premier
Pese a que tenía un año más de contrato, Pep Guardiola anunció este viernes su salida del Manchester City a final de temporada, tras diez años en el club y seis títulos de Premier League y uno de Champions League conquistados con el club inglés.

Cuando Josep Guardiola llegó a la Premier League en 2016 era el entrenador más deseado por los clubes más poderosos del mundo. En Inglaterra, en cambio, no le esperaba el mejor de los recibimientos. «El Manchester City ha dado un gran golpe con su fichaje, pero Pep no lo tendrá fácil; el fútbol inglés no es fácil», declaró Alex Ferguson al conocerse la noticia.
Llegaba a un club que, en ocho años, había sacudido el orden establecido en la Premier, pero no terminaba de cumplir las expectativas. Desde que lo comprara el fondo emiratí Abu Dhabi United Group, sus grandes inversiones en fichajes habían contribuido a la enorme inflación del mercado, pero los dos títulos de liga y uno de copa logrados parecían poca cosa para semejante gasto y el City estaba lejos de ser el equipo dominante a nivel europeo que se esperaba. Dar ese salto de calidad que tanto les estaba costando era lo que pretendía el director deportivo del club, Txiki Begiristain, cuando logró convencer a Guardiola.
La mano del entrenador catalán se vio desde el momento de su llegada. Joe Hart llevaba seis años como portero titular del City y de la selección inglesa, pero en la idea de Pep era fundamental contar con un portero con facilidad para jugar con los pies. Claudio Bravo llegó al Manchester City y fue titular ya desde el primer partido de liga. En aquel partido el City venció al Sunderland después de tener un 77,7% de la posesión. La idea de juego estaba clara y Joe Hart no tardaría en tomar el avión con destino Italia para defender la portería del Torino.
La resistencia inglesa
Que el fútbol inglés era diferente lo aprendió Guardiola desde el principio. En su etapa como entrenador del Barcelona, sólo el entorno del Real Madrid se había resistido a reconocer la superioridad de su equipo e incluso la selección española terminó incorporando su estilo. En Alemania ocurrió algo parecido y muchos equipos intentaron aplicar ese fútbol de posesión y toque que tantos éxitos estaba dándole al Bayern. El internacional alemán, Bastian Schweinsteiger, reconoció recientemente que, al enterarse de que Guardiola dirigiría al City, pensó «ok, dominarán la liga inmediatamente y el juego cambiará también en Inglaterra. La gente verá el estilo de Pep e intentará copiarlo». La realidad, en cambio, fue mucho más caprichosa.
En diciembre de 2016, una derrota frente al Leicester dejaba al City a siete puntos de la cabeza de la Premier. El equipo había logrado cuatro victorias en quince partidos y las críticas se cebaron sobre el central Josh Stones, por el que habían pagado 50 millones de libras. Se cuestionó si el estilo de Guardiola podría adaptarse a la Premier y si su defensa no era «demasiado blanda» para el fútbol inglés. «Quiero jugar al fútbol que siento [...] Yo no soy entrenador de tackles, así que no entreno los tackles», respondió Guardiola.
Aquella fue la primera vez que Guardiola acababa una temporada sin lograr un solo título desde que empezara su carrera como entrenador. Ese verano, el técnico catalán insistió en su idea y fichó a Laporte o Bernardo Silva y volvió a cambiar de portero, pero no de estilo. Ederson ocupó el lugar de Bravo y el equipo incrementó sus estadísticas de posesión y número de pases por partido. Al término de la temporada habían ganado la Premier y lo habían hecho por aplastamiento. Logrando 100 puntos y 106 goles a favor. Con Silva, De Bruyne o Sané liderando el juego ofensivo y el 'Kun' Agüero como goleador.
On top of the world
La influencia de Guardiola empezaba a dejarse notar en la isla. Si en los años noventa Arsene Wenger había contribuido a hacer olvidar el tradicional kick and rush que durante décadas caracterizó al fútbol inglés, con la llegada Guardiola se fue incrementando el número de equipos que buscaban salir jugando desde atrás y también la apuesta por entrenadores que aplican este estilo de juego.
Después de consagrarse como el mejor equipo de Inglaterra, en su tercera temporada, el City de Guardiola se encontró con su peor enemigo a apenas 50 kilómetros de distancia. El Liverpool dirigido por Jurgen Klopp mantuvo durante toda la temporada un mano a mano con el City que terminó decidiéndose por apenas un punto de diferencia. 98 para el City, 97 para el Liverpool.
Durante seis temporadas ambos conjuntos representaron el mayor exponente de la Premier League moderna. Uno propiedad del fondo emiratí. El otro perteneciente a un grupo estadounidense. Ambos situados entre los clubes más ricos del mundo, con aficionados que siguen sus partidos desde los cinco continentes y que compiten por todas las competiciones en disputa. Esta misma temporada, cuando la prensa española le preguntó a Guardiola si el Madrid había sido el mayor desafío en su carrera, el de Santpedor respondió: «Mi mayor desafío ha sido Jürgen Klopp y el Liverpool […] Vosotros estabais en España y no os habéis dado cuenta de lo que era esa competencia».
Pero, si había un objetivo por el que habían llevado a Guardiola al Manchester City, ese era la Champions League. El proyecto del Abu Dhabi United Group solo podía completarse con el título que corona al mejor equipo de Europa y necesitaron cinco años para alcanzar su primera final y perderla frente al Chelsea. Dos años más tarde, un solitario gol de Rodri le daba al City el título continental y consagraba el trabajo empezado por Guardiola en 2016. Fue la temporada del esplendor citizen, en la que consiguieron un histórico triplete, incluyendo Champions League, Premier League y FA Cup.
Después de una década en Manchester, el entrenador catalán se marcha con 20 títulos y habiendo situado al club en lo más alto del fútbol mundial. El año pasado ya dio síntomas de desgaste y esta temporada ha sido superado por el Real Madrid en Champions y el Arsenal de Mikel Arteta en la Premier. Después de haber tenido una influencia determinante en el fútbol español y más tarde, en el alemán, deja Inglaterra cuando parece que el fútbol avanza en una dirección diferente.

Ia 200 eragile Bilbon larunbatean, Ertzaintzaren bortizkeria eta kriminalizazioa salatzeko

Chivite propone reformar el Amejoramiento para que el euskara sea también «lengua propia»

Dos miembros de Iranekin Bat detenidos en Bizkaia por la AN, que los relaciona con Hizbulah

Los 230 presos de Martutene, llevados a Zubieta entre grandes medidas de seguridad

