
Este jueves 11 de junio se cumplirán 46 años sin información alguna sobre José Miguel Etxeberria Alvarez ‘Naparra’, víctima de desaparición forzada reconocida como tal por la ONU. Y en este contexto GEBehatokia se ha dirigido a los diputados senadores vascos para solicitarles que insten al Gobierno español a «la desclasificación inmediata de la documentación que pudiera obrar en posesión del actual CNI, entonces Cesid, relativa al secuestro, desaparición y ocultación de los restos mortales. Y más concretamente, la relativa a una prueba determinante: la declaración del exagente Ramón Francisco Arnau de la Nuez».
Arnau fue quien afirmó hace ya una década que ‘Naparra’ había sido enterrado en un bosque de las Landas, aportando dos posibles localizaciones. Las autoridades franceses procedieron a excavar una pequeña zona de ambas, en dos intervenciones muy espaciadas en el tiempo, sin hallar nada. La primera fue en 2017 y la segunda en 2024.
GEBehatokia considera que «la declaración del señor Arnau de la Nueva constituye una prueba indiciaria sólida de que los servicios de inteligencia españoles elaboraron en su día informes operativos, notas de seguimiento o al menos documentación de inteligencia territorial donde se consignaron los datos geográficos del enterramiento clandestino. Dicha documentación, de existir y todo apunta a que existe, sigue en poder del Estado y permanece ilegítimamente clasificada».
Se trasladan tres solicitudes concretas. La primera, «instar al Gobierno a proceder a la desclasificación parcial de dicha documentación en el plazo máximo de tres meses, limitándose a la información estrictamente necesaria para la localización de los restos mortales: cooordenadas geográficas exactas, fechas y referencias del enterramiento, e informe sucinto de la operación de inteligencia que condujo a esas coordenadas».
En segundo lugar, solicitar al CNI que «comunique a la autoridad judicial francesa la información corroborada sobre el paradero del cuerpo para posibilitar la exhumación y la entrega dicta de los restos a la familia». Y junto a ello, «en caso de oponerse, instar al Gobierno a comparecer en comisión para explicar los motivos, así como informar del número total de documentos del Cesid relativos a desapariciones forzadas que permanecen clasificados».
‘Naparra’ fue visto por última vez el 11 de junio de 1980. Militaba en los Comandos Autónomos Anticapitalistas y su secuestro y ejecución fueron reivindicados por el Batallón Vasco Español. Este es un resumen de su caso, basado en la investigación y libro de Jon Alonso. [Aquí, documental ‘Bolante baten historioa’, que recoge la búsqueda de la familia]
Sigue en el Memorial pese a la familia
Por otro lado, GEBehatokia ha constatado que el Centro Memorial de Víctimas instalado en Gasteiz sigue manteniendo la referencia a ‘Naparra‘ en una exposición sobre «desaparecidos por terrorismo en España», intentando con ello prolongar el intento oficial de sembrar dudas acerca de la autoría de la desaparición.
La familia pidió expresamente su retirada pero no ha sido atendido. Para GEBehatokia, «esta posición es absolutamente inaceptable. No es ético hacer actos por las víctimas pasando por encima de la opinión de las víctimas afectadas. Si se tratara de víctimas de ETA, esto no se hubiera producido. No todo vale en nombre de la ‘batalla del relato’ que libra el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo para imponer un relato único».

El párroco de Uharte reclama una respuesta militar en Ceuta y llama a «reconquistar Marruecos»

Investigan la muerte de un hombre en Lizarra tras una llamada alertando de violencia machista

El Aquavox que Barcina impuso para cargarse el gaztetxe acaba en fiasco millonario

La torre de Disney en Gaubea que ha molestado a los escaladores

