Aritz Intxusta
Redactor de actualidad

Batalla para salvar el frontón que corona la sierra de Urbasa

El Gobierno navarro es el propietario de un frontón que se encuentra en lo más alto de la sierra de Urbasa, en pleno Parque Natural. Y está dejando que se caiga a cachos. Los vecinos ahora se han unido para salvar uno de los frontones más singulares de Nafarroa.

El viejo frontón de Urbasa volvió a acoger partidos el pasado viernes.
El viejo frontón de Urbasa volvió a acoger partidos el pasado viernes. (Urbasako Auzolan Taldea)

A más de mil metros de altura, ya sobre la cresta de Urbasa, hay una venta. Y junto a la venta, un palacio, una iglesia y un frontón abandonado con las paredes llenas de grafitis de colores. Más de 250 vecinos de un lado y el otro de la sierra, de Olazti y el resto de Sakana y las Ameskoas, se han unido para tratar de salvar esa cancha. 

Su lucha empezó hace dos años, casi por pura rabia. «Daba pena, mucha pena, ver así el frontón. Aquí todos tenemos algún recuerdo en él, porque ahí se ha jugado mucho. Está en medio del Parque Natural y servía de punto de encuentro para gente de dos vertientes», cuenta Roberto Zornoza. 

Zornoza, que hasta 2025 ha sido maestro de la escuela de pelota de Olazti, pidió apoyo al Ayuntamiento para salir a limpiarlo en auzolan.

El frontón pertenece al Gobierno de Nafarroa, puesto que se encuentra en pleno Parque Natural, aunque no lejos del camping. Se encuentra cerca ya del raso. El Gobierno les concedió el permiso: podían adecentar el espacio.

Para aquella primera limpieza apenas se le unieron otras cinco personas para quitar las hierbas y adecentar el suelo ya lleno de grietas que complican que la pelota bote en condiciones. Incluso hay algún fragmento de suelo que se mueve cuando le pisas encima. Pero esa limpieza fue el germen de Urbasako Frontoi Auzolan Taldea. 

El suyo no fue el primer intento de rescate. Maite Ruiz de Larramendi, una pelotari formidable –para algunos la mejor– a la que no dejaron competir con los profesionales por ser mujer, y que hoy es motor de la pelota femenina, ya había tratado de rehabilitar ese frontón, sin lograrlo. 

El de Urbasa es el frontón donde se formó Maite Ruiz de Larramendi. (UAT)

Y ella lo había intentado, porque ese frontón es muy especial. «Es una joya que se encuentra en un sitio increíble. No hay otro igual. Ahí me hice pelotari», afirma. 

«Mi padre era pastor en Eulate y, de marzo a octubre, subíamos a lo alto de la sierra a vivir a la venta. Tenía ese frontón a 500 metros. También mi hermano se formó allí, luego fue campeón de Europa», dice Ruiz de Larramendi.

La pelotari relata que, en aquel frontón, jugaban piques los de un pueblo contra los del otro, tejiéndose lazos y rivalidades. Sobre todo, el día de Santiago, cuando se celebraba misa en esa iglesia. 

Rememora además los tiempos de acampada libre en el Parque Natural y cómo luego los campistas acababan en el frontón. 

Aunque muchos de esos que subían a lo alto de Urbasa con quien de verdad querían batirse en ese frontón era con aquella niña prodigio, la hija del pastor, que con 8 años, con 10 y con 12 iba venciéndoles uno tras otro. 

Quiere la casualidad, además, que esa cancha que todo el mundo conoce como «frontón de Urbasa» se llame en realidad Amaya. Lo han descubierto gracias a una vieja postal, la undécima de una antigua serie que recogía los distintos espacios del complejo de Urbasa, con la iglesia y el palacio. Y es, por tanto, uno de los pocos que hay en Nafarroa que tiene nombre de mujer. 

Antigua postal que conserva el nombre del frontón en su parte inferior.

«Cuando me llamó Roberto y me dijo que quería salvar el frontón, yo lloré. –confiesa Ruiz de Larramendi–. Otros pelotaris te dirán que su frontón es el Labrit o cualquier otro importante, pero el mío, el mío de verdad, es este. ¡Tenemos que conseguirlo!». 

La negativa del Gobierno

Urbasako Auzolan Taldea contactó con el Gobierno para tratar de convencerle de que había que recuperar el frontón. Les recibió la consejera Rebeca Esnaola y un responsable de Deportes, que mostraron interés y les dijeron que, si traían un presupuesto y un programa de actividades, ¿por qué no?, lo estudiarían. 

Sin embargo, el frontón está muy deteriorado debido a que cayó en abandono en la década de los 80. Y hasta hace bien poco, entraban en él los animales que andan sueltos por la sierra. Ahora lo han rodado por una cerca y, al menos, ya solo son hierbas.

Los vecinos llevan a cabo la limpieza del frontón para poder jugar los partidos. (UAT)

A lo largo del siguiente año, las personas comprometidas con el frontón trataron de convencer a empresas para que presentaran un presupuesto para arreglarlo. Y cuando por fin lo consiguieron, el Gobierno les dijo que había perdido el interés. Tiempo perdido.

Pero hay tanta gente a la que el proyecto ha conseguido enganchar que va a ser muy complicado que acepten una negativa. El grupo de Whatsapp de las personas que se han unido para salvarlo cuenta con más de 250 integrantes, además del grupo motor de siete personas. 

Este viernes convocaron un segundo auzolan, quitando las hierbas, adecentando el espacio y organizando varios partidos mixtos de alumnos de pelota.

«Parecía más aquello trinquete que pelota mano, porque nunca sabías para dónde iba a salir el bote», confiesa Ruiz de Larramendi, que lamenta que pelotaris de Ados Pilota no pudieran sumarse debido a que tenían un compromiso en otra parte. 

El motivo de la quedada, además de arrancar las hierbas y limpiarlo todo, era sacar toda esta historia a la luz, para que al hacerlo público crezca la bola y que el Gobierno no deje que el frontón se caiga. 

Así que, ese mismo viernes, colgaron una pancarta en la pared izquierda y pidieron públicamente lo siguiente: «Demandamos al Gobierno de Navarra, como propietario del frontón, que no lo abandone como está haciendo hasta el momento, no lo deje caer e invierta en su arreglo y restauración, a fin de recuperar una infraestructura pública que tradicionalmente ha contribuido al fomento de nuestro deporte, la pelota, en un entorno rural y natural donde su práctica ha sido siempre parte del paisaje, de la tradición y de los valores de la Sierra de Urbasa, que propiciaron su declaración actual como Parque Natural».

Además, han conseguido el respaldo de las tres principales entidades administrativas que aglutinan todas las entidades locales colindantes al Parque Natural de Urbasa, además de la Mancomunidad de Sakana, la Junta del Monte Limitaciones y la Mancomunidad de Andia.