
Como las mejores historias, toda gran empresa tiene detrás un proceso, un paso a paso, un aprendizaje y un camino que desemboca en una gran idea de negocio. En el caso de Gelati!! Gelati!!, su trayectoria se entiende mejor a través de la experiencia de Beatriz López, responsable de administración, marketing y otras muchas funciones, quien resume su realidad profesional señalando que «en las empresas pequeñas siempre se hace un poco de todo». En este contexto, y en el de muchas otras empresas que apuestan por el acompañamiento de la Escuela Vasca de Retail, esta realidad no es una teoría, sino una práctica diaria de adaptación, formación continua y mejora constante en un comercio que crece, se transforma y aprende mientras trabaja.
La andadura del negocio comenzó hace más de 21 años, cuando Diego Gugliemi, fundador de Gelati!! Gelati!! llegó a Euskal Herria «por amor» y abrió una pequeña heladería en Santutxu. Aquel amor no perduró, pero el negocio se mantuvo. Con el tiempo, Diego llamó a su hermano Gino para reforzar la gestión, y así comenzó un crecimiento que hoy se traduce en 19 puntos de venta entre tiendas y quioscos, con un obrador central en Maruri-Jatabe y una presencia consolidada en Bizkaia. Gelati!! Gelati!! ha destacado por propuestas innovadoras, como el helado de bollo de mantequilla o sus sándwiches artesanos de doble sabor.
Beatriz se incorporó a este entorno en expansión y describe un día a día muy transversal. «Yo llevo administración, marketing y alguna cosa más… aquí nadie se queda con una sola función», explica. Su trabajo combina la gestión interna con la coordinación de comunicación, apoyo a tienda y seguimiento de distintas necesidades del negocio.
En ese contexto de crecimiento continuo, la formación ha ido ganando peso como una herramienta más dentro de la empresa. A través de la asociación de comerciantes, Beatriz conoció distintas iniciativas dirigidas al sector. Entre ellas, la Escuela Vasca de Retail, un proyecto del Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco orientado a la profesionalización y mejora del comercio local.
Lo que más llamó la atención a Beatrriz fue la forma de aprendizaje, adaptada a la realidad del comercio: flexible, accesible y pensada para distintos perfiles profesionales.
Su primer contacto con esta plataforma fue, según recuerda, una sorpresa por la amplitud de contenidos disponibles. «No esperaba que hubiera tantos cursos de cosas tan distintas», comenta. Lo que más le llamó la atención fue la forma de aprendizaje, adaptada a la realidad del comercio: flexible, accesible y pensada para distintos perfiles profesionales. «Puedes hacerlo cuando tienes tiempo, desde casa con el ordenador, y eso ayuda mucho en el día a día», explica Beatriz. Esa flexibilidad encaja especialmente en un entorno como el suyo, donde la operativa diaria no siempre permite horarios fijos para la formación.
Con el tiempo, Beatriz ha incorporado varios cursos a su trayectoria personal. «He hecho formación de atención al cliente, puntos de venta, marketing y comportamiento del consumidor», señala. También ha trabajado contenidos relacionados con recursos humanos, motivación de equipos y procesos de selección y acogida de personal.
El impacto de la formación
Desde su experiencia, la formación no solo aporta conocimiento técnico, sino también impacto en la dinámica del equipo. «Cuando te formas, te sientes más segura y con más energía. Y eso se nota en cómo trabajas», afirma. En su opinión, ese efecto se traslada directamente al rendimiento del comercio: «Es beneficioso tanto para empleados como para la empresa».
Otro aspecto que valora es la accesibilidad del sistema. «Es muy sencillo apuntarse, cada persona tiene su acceso y puede descargar el material». Además, destaca que no importa el puesto dentro de la empresa: «Hay contenidos para todos, da igual si estás en tienda, en oficina o en dirección».
En Gelati!! Gelati!!, esta forma de aprendizaje se ha integrado como una herramienta habitual de actualización. «Yo siempre recomiendo que el equipo haga cursos –dice Beatriz–, porque en un sector como este, si no te actualizas, te quedas atrás sin darte cuenta».
En un negocio que combina producción artesanal, innovación constante y una red de puntos de venta en crecimiento, la formación se ha convertido en un elemento más de esa adaptación continua. «Al final es una forma muy sencilla de seguir aprendiendo sin parar», resume Beatriz, mientras en el día a día, el comercio continúa creciendo con una evolución que no se detiene.
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