El cuarto encierro ha traído el mayor momento de pánico hasta la fecha en este 2026. Los seis toros de Alvaro Núñez se habían disparado por delante de los cabestros y han chocado violentamente con las tablas de la curva de Estafeta, atrapando a al menos tres corredores y estando a punto de cornear a un corredor de Zarrakaztelu con camiseta verde. Uno de los astados, además, se ha quedado girado con riesgo de empezar a caminar en dirección contraria.
Al momento de espanto le ha sucedido otro unos pocos metros más adelante, cuando uno de los morlacos ha estado a punto de empitonar en el cuello a un mozo con camiseta de franjas negras y amarillas.
Los choques han servido al menos para que los cabestros alcanzaran a los toros. Pero con ello no se ha acabado el riesgo: a mitad de Estafeta se ha producido un amago de montón y al final de la calle un corredor ha apurado demasiado la carrera con riesgo claro de cornada.
Más tarde, el segundo momento para quedarse sin respiración: un toro ha caído en Telefónica ante un buen montón de mozos formado segundos antes y afortunadamente los bueyes han llegado a tiempo para enderezarlo porque se había levantado confundido y mirando a los mozos caídos ante él.
El caso es que estos toros casi gibraltareños han devuelto la emoción a una edición algo pálida. En esta era de viralidad descocada, se estaba hablando menos de los astados que de algunos humanos, como el que corrió disfrazado de ‘Joker’ el día 9 o quien grabó y difundió el paso por Santo Domingo desde dentro del recorrido el día 8.
Tras el accidentado encierro del jueves han amanecido todavía en hospitales tres de los quince trasladados. Entre ellos está el corneado en el brazo por los Victoriano del Río, que al final no es estadounidense –como se dijo al principio– ni residente en Iruñea –como se matizó después– sino alemán. El caos sanferminero alcanza también a la información oficial, no es nuevo.
Este viernes se han anunciado nueve traslados a hospitales, aunque finalmente alguno de ellos puede haberse descartado. Todos son por golpes. Muy poco para lo que podía haber pasado.
Dos ‘gavilanes’
Álvaro Núñez es una ganadería muy nueva (nació el año del impacto de la pandemia, 2020) pero con dos raíces bien conocidas en Iruñea: la clásica de Domecq y la moderna de Núñez del Cuvillo. Pastan en Los Barrios (Cádiz), muy cerca del estrecho de Gibraltar.
Han corrido por las calles Asustado, Gavilán, Billetero, Juncoso, Gavilán y Gruñón; sí, dos tenían el mismo nombre. Una manada muy igualada en la báscula, porque apenas había 25 kilos entre el más ‘ligero’ (565) y el más pesado (590). Por colores, mitad y mitad: tres eran colorado y tres negros.
El cuarto encierro ha arrancado de nuevo con mucho calor para esa hora: 22 grados. Como cada año, sus padres han recordado con un ramo de flores a Daniel Jimeno, el último fallecido en la carrera, hace hoy justo 17 años.
Seis traslados al hospital
Seis corredores han sido trasladados al Hospital Universitario de Navarra tras el encierro, en el que se han producido nueve incidencias, ninguna de ellas por asta de toro.
Entre los heridos trasladados al hospital se encuentra el citado varón de 23 años (P.G.R.) de Zarrakaztelu, que ha protagonizado el susto en Mercaderes, finalmente se ha hecho un esguince y su pronóstico es leve. En el mismo punto, otro hombre de 39 años de Mañaria ha sido ingresado con politrauma, fractura en el tobillo, cuyo pronóstico es reservado.
Del mismo modo, un hombre de 63 años (F.G.L.) de Zizur Nagusia tiene un trauma en la cadera que se ha hecho en Santo Domingo y su pronóstico es reservado.
Además, un hombre de 65 años (M.C.M.), de Castro del Río (Córdoba), con fracturas costales que se ha hecho en la plaza de toros. Su pronóstico es reservado. Otro hombre de 60 años (A.C.P.) de Villacarrillo (Jaén) tiene una deformidad en la muñeca izquierda que se ha producido en Santo Domingo.
También hay un hombre de 34 años (E.M.D.) de Coslada (Madrid) con una distensión en el tobillo izquierdo con crepitación en el maléolo externo. El incidente se ha producido en Espoz y Mina y el pronóstico es leve.
En cuanto a los corredores trasladados al hospital tras el encierro del jueves, quedan ingresados dos de ellos, incluido el que sufrió la cornada en el brazo, que fue intervenido y está estable.

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