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Usuarios de asistencia telefónica betiON contarán con planes contra la soledad no deseada

El servicio de teleasistencia betiON reforzará su apoyo frente a la soledad no deseada y al desgaste de los cuidadores. Desarrollará planes personalizados para 100 usuarios en situación de aislamiento y ampliará el acompañamiento a 1.500 personas que atienden a familiares mayores o dependientes.

 Trabajadores del servicio de teleasistencia betiON
Trabajadores del servicio de teleasistencia betiON (MITXI MIGUEL CALVO ALEJO | Vía EUROPA PRESS)

El servicio de asistencia telefónica a personas mayores, dependientes o en riesgo de exclusión social que viven solas, betiON, desarrollará planes personalizados para 100 usuarios de este programa que han sido identificados como afectados por la soledad no deseada al tiempo que reforzará el acompañamiento a 1.500 cuidadores de familiares mayores o en situación de dependencia.

La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico de Lakua, Nerea Melgosa, acompañada por el viceconsejero de Bienestar, Iván Larraza, han presentado este lunes en Donostia estas iniciativas que completan la teleasistencia pública en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

«Hoy completamos dos dimensiones fundamentales del bienestar: la necesidad de mantener vínculos y relaciones significativas y la obligación de cuidar también a quienes cuidan», ha señalado Melgosa.

En relación al acompañamiento de los cuidadores, que alcanzan los 107.000 en la CAV, los equipos profesionales podrán valorar la situación de estas personas, identificar posibles señales de agotamiento o sobrecarga y proporcionar información, orientación, formación y acompañamiento adaptados a cada circunstancia.

Asimismo se reforzarán las herramientas destinadas a facilitar la organización de los cuidados, resolver dudas, adquirir habilidades prácticas y prevenir situaciones de aislamiento, inseguridad o desgaste emocional, señala. 

La teleasistencia predictiva ayuda además en la detección de caídas, la geolocalización o las alertas ante determinadas situaciones que permitan que el cuidador pueda ausentarse durante un tiempo, descansar o desarrollar otras actividades con mayor seguidad.

«No pretendemos sustituir la presencia, el afecto o la relación humana. Queremos ofrecer más seguridad, información y apoyos para que cuidar no se convierta en una tarea solitaria ni en una fuente permanente de preocupación», ha concluido Melgosa.