Amalur Artola
Amalur Artola Kulturako koordinatzailea / coordinadora de Cultura

Brad Pitt: «Pasar un día con un perro hace que la vida sea mejor»

Brad Pitt es la estrella incuestionable de este miércoles en Zinemaldia. Está en Donostia para presentar ‘Heart of the Beast’ junto a su director, David Ayer. Una historia de amor y lealtad entre un ser humano y un perro, que demuestra que mirar a quien tenemos al lado nos hace mejores personas. 

Brad Pitt, la productora Olivia Hamilton y David Ayer.
Brad Pitt, la productora Olivia Hamilton y David Ayer. (Gorka RUBIO | FOKU)

Que Brad Pitt levanta pasiones lo sabíamos con antelación, y era de esperar que su presencia en Zinemaldia se hiciera notar. Si a su llegada deleitó a los seguidores apelotonados ante el hotel María Cristina con media hora de simpatía, fotos y autógrafos, esta mañana la sala de prensa del Kursaal estaba que echaba humo: dos horas antes de la rueda de prensa, periodistas y demás acreditados hacían cola para hacerse con uno de los asientos –cerquita, a poder ser–, intentaban averiguar en qué cola debían ponerse y discutían por la reserva de asientos a personas que aún no habían accedido a la sala. «¿Quién venía hoy?», bromeábamos. 

Pues sí, toca el Día de Brad Pitt, que viene a presentar ‘El corazón de la bestia’ (‘Heart of the Beast’), de David Ayer. El actor estadounidense se mete en la piel de James, un militar retirado que junto a su perro Odín, también retirado de la unidad canina, busca la paz que le quita el recuerdo de la guerra perdiéndose en las montañas de Alaska. Pero resulta que la paz se torna en pesadilla, entre accidentes de avioneta, encuentros con osos grizzly y demás percances. Una aventura que, sin embargo, no va tanto del viaje: lo que subyace es la amistad entre humano y can, el profundo amor y respeto entre especies. 

Recibido entre aplausos por la prensa –muchos en primera línea móvil en mano–, Pitt ha recordado que visitó Zinemaldia por última vez hace 17 años con ‘Malditos bastardos’, de Quentin Tarantino, y se ha referido a los cambios que ha sufrido la industria cinematográfica: «El streaming ha supuesto un cambio enorme, hay muchas oportunidades para directores, actores y equipos técnicos, y eso es interesante. Durante el covid hubo una caída importante, pero las cifras vuelven», ha considerado, y se ha referido a una industria «que es está consolidando». «Las películas de bajo presupuesto han vivido un periodo difícil, incluso la nuestra, debido a que es muy difícil que los estudios recuperen esa inversión. Pero hay nuevas herramientas disponibles que abaratan los costes de postproducción, y espero que eso les devuelva la vida, porque son las películas en las que termino yo», ha reconocido.

Sobre ‘Heart of the Beast’, su director, David Ayer, ha opinado que es una película que habla de la paz tras la guerra: «La guerra puede ser una adicción, y la violencia también cuando te has criado con ella o te haces mayor viéndola. Es algo a lo que estás conectado. En la paz, tienes que aprender quién eres». Considera que la «zona de confort» de James (Brad Pitt) es la guerra, y necesita encontrarse a sí mismo para apagar los fantasmas de la guerra.

La lealtad, ha dicho Ayer, es el tema transversal de la película. Esa que se forja entre humano y perro, y que se vuelve inalienable. Algo parecido opina Pitt: «Pasar un día con un perro hace que la vida sea mejor». Ha narrado que, lógicamente, el rodaje tuvo sus complicaciones, «había días en los que [el perro] nos sorprendía, pero teníamos poco tiempo para rodar e hiciera lo que hiciera le íbamos a seguir, y a rodar. Un día organizamos un día de juego para él», ha detallado. «Sus expresiones todavía me conmoven, sobre todo los primeros planos. Y en cada escena yo tenía que ser actor y entrenador... ¡gracias a la comida que le daba, al pollo del bolsillo!», ha recordado sonriente.

En referencia a una escena concreta en la que aparece un oso, ha destacado que «eran 12 horas de rodaje, estábamos mojados, fríos, nos sentábamos en un tronco porque no había nada más... y estar ahí con esa bestia fue realmente especial». 

Vínculo y resiliencia

«En nuestra película James y Odín son criaturas muy capaces. Han sido entrenados, son duros y lo han demostrado, pero lo más importante es el vínculo entre los dos, esa conexión que les hace luchar más por el otro que por sí mismo. Es lo que les mantiene a flote durante toda la película», ha opinado Pitt, y ha agregado que cuando piensa en sus días más «oscuros», recuerda que lo esencial es «estar y ser libre con las personas que te quieren y te apoyan en todo. Eso es todo».

En este sentido, Ayer ha añadido que cuando dos seres tienen una «conexión verdadera» son capaces de todo. «Son un hombre y un perro que han visto cosas inimaginables pero que pueden confiar el uno en el otro. En esta oportunidad de volver a la vida que tuvieron con anterioridad hay algo que explora el corazón, la naturaleza de lo que nos hace seguir adelante».

Al equipo de rodaje se sumaron expertos en supervivencia, en perros militares, médicos y de habilidades en el bosque, lo que ha agradecido Pitt, y ha detallado que ya que los perros de combate se integran en su unidad, ellos intentaron hacer lo mismo durante la convivencia en el rodaje: «Tenía su vestuario, maquillaje, su propio camión, un sitio para dormir en su tienda de campaña, dobles... cuando el perro aparecía en el set la energía cambiaba», ha recordado Ayer. Pitt ha añadido que era el primero en llegar al set y que todos jugaban con él a la pelota.

El tema de la guerra, tan presente en estos tiempos, también ha trascendido en la rueda de prensa. Ayer ha opinado que «siempre hay una oportunidad para la paz, y es así como tenemos que vivir el conflicto». Trasladando el tema a su personaje, Pitt ha remarcado que ha sufrido «también dolor moral y psicológico», y que la transición de la guerra a la paz le resulta «difícil». «James y Odín, los dos han sufrido esa pérdida, han visto cosas horribles y ahora quieren ver cómo funcionan en la paz», ha destacado. 

Pitt ha concluido su intervención mencionando que ‘Heart of the Beast’ es una historia de supervivencia, «pero sobre todo una historia de amor. Podríamos pasar más tiempo juntos, ver lo que nos conecta y lo que nos une. Que todo el mundo cuidáramos de la persona que tenemos al lado sería una buena forma de comenzar».