Sustrai y Greenpeace destacan que la sentencia de Caparroso cuestiona el modelo industrial
La sentencia que condena a dos directivos de la cooperativa Valle de Odieta, propietaria de la macrogranja de Caparroso, cuestiona el modelo de ganadería industrial que se implanta en Nafarroa, han destacado Sustrai y Greenpeace.
Vous n'avez plus de clics
La sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Iruñea contra dos directivos de la cooperativa Valle de Odieta, propietaria de la macrogranja de Caparroso, por delito medioambiental cuestiona el modelo de ganadería industrial, según han destacado Sustrai Erakuntza y Greenpeace, que actuaron como acusaciones populares en la causa.
Pablo Lorente, portavoz de Sustrai, y Lorea Flores, de Greenpeace, han comparecido hoy en Iruñea junto a Andrea Goizueta, una de las abogadas de las acusaciones populares.
Goizueta ha mostrado su satisfacción por la sentencia, que ha asumido la petición que realizaron de que la condena fuera por un delito doloso y no involuntario. Es decir, la sentencia constata que los directivos de Valle de Odieta produjeron un vertido contaminante a sabiendas, ya que ignoraron la normativa vigente que introduce limitaciones en su actuación, y actuaron a sabiendas de que podían provocar un daño en una zona protegida.
Lorente, que ha agradecido la labor de denuncia que personas anónimas han realizado durante años –ha citado a Konrado García Napal, vecino de Larraga recientemente fallecido– y la actuación del Servicio de Guarderío y la Policía Foral.
«Esta sentencia pone el foco en el modelo de ganadería industrial que se está implantando en Navarra», ha destacado Lorente, que ha denunciado que el Gobierno navarro ampara una lógica que lleva a un aumento del tratamiento de residuos.
En este sentido, Lorente ha denunciado que el Gobierno navarro apuesta por las plantas de biometanización, que «incrementarán el digestato que habrá que echar al agro navarro», en un escenario en el que ya existe un alto nivel de contaminación de suelos y aguas por nitrato, que aumentará.
Relación con la biometanización
Lorente ha insistido en subrayar la importancia de «la moratoria descafeinada» que el Parlamento navarro aprobó el jueves con los votos de UPN, PSN y PP. «La sentencia es una noticia importante para bien, lo del Parlamento es importante para mal», ha señalado antes de reconocer que «muchos de quienes estuvimos ayer en el Parlamento nos tuvimos que autocensurar para no increpar a sus señorías».
«Estamos de nuevo ante el quesito foral para aprobar una falsa moratoria que facilita el modelo industrial en la ganadería e impulsa un nuevo boom especulativo. Y emplean las mentiras para justificar su posición», ha denunciado.
En relación con la sentencia, ha indicado que «se ha demostrado que no se está gestionando bien el digestato y que saben que están haciéndolo mal».
«Sabor agridulce»
Flores, por su parte, ha destacado la importancia de la movilización popular para llegar a una sentencia tras la que «hay una lucha de años». En cualquier caso, ha señalado que tienen «un sabor agridulce», ya que el delito medioambiental no se castiga con el suficiente rigor. Así, ha recordado que los integrantes de Greenpeace que realizaron una protesta contra la contaminación en Caparroso fueron multados con 30.000 euros, mientras que los directivos de Valle de Odieta tendrán que pagar unos 5.000.
La portavoz de Greenpeace ha denunciado que el Gobierno navarro ha dado el visto bueno a la declaración de impacto ambiental para que la macrogranja de Caparroso pase de 7.500 vacas a 11.000. «¿Para qué existen leyes que fijan unos límites si luego no se respetan?», ha preguntado. «Especialmente cuando se ha demostrado mediante una sentencia que no tienen voluntad de cumplir las leyes que protegen el medio ambiente», ha añadido.
Flores ha destacado que Valle de Odieta produce el 30% de la leche en Nafarroa y que en este herrialde se vende este producto al precio más barato.
Preguntada por si la sentencia podría tener influencia sobre la licencia de la macrogranja de Caparroso, Goizueta ha respondido que jurídicamente no tienen relación, pero ha destacado que sobre los dos condenados pesa una inhabilitación de catorce meses para realizar actividades relacionadas con la ganadería.