Ekologistak Martxan - Tradener
Empieza la COP 25, se intensifica el lavado verde

Este oligopolio, los que financian esta COP y se proyectan como solución climática y ambiental, son los que acuerdan el precio de la luz que sube año tras año, 85,7% en los últimos 15 años

11/12/2019

En la Cumbre de París de 2015, las empresas transnacionales fueron incluidas por primera vez dentro de la organización de esta. Si hasta entonces los resultados de las Cumbres por el Clima habían sido pobres, desde entonces aún más. Fue vergonzoso ver en París cómo los principales contaminantes se presentaban como la solución: fabricantes de automóviles como Nissan o Volkswagen, la nuclear EDF, Ikea, la aerolínea Air France, o bancos que financian el carbón como BNP-Paribas. En el caso de Volkswagen aún peor, pues 3 meses antes protagonizó el escándalo de la alteración del sistema de reducción de emisiones contaminantes de los coches que fabrica. Fabricó unos 11 millones de automóviles así entre 2009 y 2015.

A París también fue Iberdrola, en avión. Pero mandaron un equipillo en bici para crear alrededor de ellos propaganda verde de la empresa con diarias crónicas de su periplo que era comprada por todos los medios de comunicación. O vendida. Como fueron a Bonn, anunciando a los cuatro vientos que abandonaban el carbón como medida climática. Pero en realidad ya estaban cerrando las centrales por anticuadas y por sobredimensionar las de gas. Además entraron en conflicto con el Gobierno, por lo precipitado de su anuncio. En la de Katowice repitió fórmula: bicis y posición anti-carbón. Las Cumbres del Clima son el escenario perfecto para la propaganda.

Ayer Endesa compraba todas las portadas de los principales diarios nacionales, pero sobre todo en los catalanes que es donde se centra su negocio (junto a Andalucía, Asturias y Aragón). ¡¡Un pastón!! En el 2016, denunciando similar lavado verde de Iberdrola, el anuncio de una página entera costaba 49.400 euros en ‘‘El País’’ y 10.000 euros en ‘‘El Correo Español’’.

Pero ¿por qué semejante despliegue? Quizás porque Endesa es la máxima emisora de gases invernadero del Estado español con 30.237.155 toneladas de CO2 (2018), lo que equivale al 10% de las emisiones totales estatales.

Cuando el Gobierno español asumió la organización de la COP, las empresas españolas no tardaron en mostrar su interés. Hace una semana Iberdrola y Endesa anunciaron que entraban como patrocinadoras aportando 2 millones de euros cada una. Señal que lo entienden rentable. Las empresas fueron contactadas por el mismo Gobierno que precisa unos 70 millones de euros para organizar la COP. Con lo cual tenemos que el Gobierno también ve con buenos ojos este lavado verde y que el oligopolio participe en la COP. Una vez más la connivencia del Gobierno con las transnacionales, y una vez más una nueva desligitimación de este Gobierno a sumar a la incineradora de Donostia, ahora el permiso de exploración de fracking en Araba y en Sevilla, o la no intervención de la tarifa eléctrica. Connivencia evidente también en las puertas giratorias. En el caso de Endesa, el Gobierno que la privatizó fue el del PP, el de Aznar. Él entró luego en su dirección (2011-14) con sueldos de 300.000 y 400.000 euros. El último presidente de Endesa, Borja Prado, ganaba 3,61 millones (sueldo acumulado de 43 millones). El de Iberdrola, Sánchez Galán, fue de 9,5 millones en 2018. Son cifras obscenas y que ayudan a entender estas grandes inversiones publicitarias.

Endesa, actualmente propiedad de Enel, es junto a Iberdrola y Naturgy una de las tres grandes compañías del oligopolio eléctrico que domina 90% del mercado estatal. Endesa posee 5 térmicas de carbón, 12 de gasoil, y 6 de ciclo combinado de gas, todas ellas grandes emisoras de gases de efecto invernadero. A ellas sumar las nucleares no exentas de responsabilidad climática. Junto a Iberdrola es copropietaria de 4 de las 5 centrales nucleares actuales, como antes lo fue de Garoña. También cuentan con 6 hidroeléctricas, tampoco exentas de responsabilidad climática, pero que sin duda tuvieron su máxima expresión e impacto durante su actividad en Chile.

En Chile poseía 16 hidroeléctricas, y 12 térmicas (4 de carbón y 8 de fuel y gas). La más polémica fue Ralco. El proyecto Hidroaysén (financiado por BBVA) se consiguió paralizar por todos los impactos que suponía, probados por Ralco y otros.

Este oligopolio, los que financian esta COP y se proyectan como solución climática y ambiental, son los que acuerdan el precio de la luz que sube año tras año, 85,7% en los últimos 15 años. Actualmente la media de la factura eléctrica se sitúa en 79,79 euros (enero 2019). Estos precios prohibitivos tienen como resultado pobreza energética que ya afecta en el Estado a 6,8 millones. Y como ya decíamos: hay pobreza energética... porque hay riqueza energética.

Recordemos que Iberdrola fue condenada por manipular los precios de la luz en 2013, o en 2016 fue multada por quemar gas para cobrar subvenciones a las renovables. Por su parte, Endesa protagonizó seis de cada diez reclamaciones contra compañías energéticas en Facua en 2018. Endesa y Naturgy también fueron condenadas este año 2019 por alterar ilegalmente el precio de la luz, igual que en 2018 por altas fraudulentas. Ese año fue elegida la Peor Empresa del Año por consumidores. Este año Endesa, Iberdrola y Naturgy, pese a controlar el 85% del mercado, perdieron 463.000 clientes (8 junio), lo que también explica su continuo lavado verde.

Endesa se introdujo en Chile en 1997 haciéndose con Enersis. Se da la coincidencia que en Chile ya existía otra empresa con el mismo nombre, Empresa Nacional de Electricidad, sociedad anónima creada en 1944. Durante la dictadura de Pinochet Endesa (chilena) fue privatizada (1987-89). Endesa también absorvió a Endesa (chilena) en 1999. Así Endesa controló el 53% del sistema eléctrico chileno y 83% de los derechos del agua.

Cuando Endesa se introdujo en Chile no hizo ascos a las condiciones favorables para hacerse con empresas, que no eran otras que las impuestas por la dictadura de Pinochet y los Chicago Boys, a los que se sumaban los ajustes estructurales para hacerle pagar su deuda. La dictadura dejó un Código de Aguas muy favorable a las transnacionales, que se modificó en 2017 para favorecerlas aún más. Eso explica también el gran control hídrico de Endesa. Actualmente, el agua chilena está bajo control además de de las empresas eléctricas, de las mineras y la agricultura industrial. Esto ha provocado una situación crítica de sequías y la consecuente falta de cosechas, alimentos, etc. Sin duda, una de las razones, junto a todas esas medidas neoliberales que beneficiaron a empresas como Endesa, por la que el pueblo chileno se ha echado a la calle en los pasados días, y por ende, por la que la COP25 fuera suspendida en Chile y pasara a Madrid. Irónico entonces que ahora Endesa nos venda voluntad de hacer frente a la emergencia climática, cuando es responsable de tantas emergencias.

Desde Tradener y Ekologistak Martxan tenemos claro que sobre todo estas grandes transnacionales (estas y otras) no son la solución sino el problema. Porque solo les importa los beneficios y su puesto en la lista Forbes. No les importa gastar en publicidad, ni en macrosueldos de directivos, pero nos suben la factura todo el tiempo, sin piedad. Llevan años demostrando que no les importa ni el clima ni el medio ambiente, ¿por qué ahora?

El pasado octubre distintas organizaciones de todo el mundo acudimos a Ginebra a la 5ª sesión de la negociación en las Naciones Unidas de un instrumento jurídicamente vinculante sobre empresas y derechos humanos, porque no existe una legislación internacional para las transnacionales. Así siguen actuando sin pagar por sus atrocidades, transfiriendo los costos a las instituciones (como ahora que el Gobierno Vasco compró la central nuclear de Lemoiz), y perjudicando a clientes y comunidades.

La solución pasa por modelos descentralizados, en poder de las comunidades, horizontales, renovables, que satisfagan las necesidades locales, que no derrochen ni energía en los tendidos, ni en su producción, ni en medios económicos para publicidad, patrocinios, macro-sueldos, etc. Estas soluciones reales y prácticas están en marcha, fuera de su control. Por ello, las entienden como una amenaza y por eso han tratado de bloquearlas. Por eso copian nuestras reivindicaciones, por eso gastan millones en portadas de diarios y en financiar las COP. Seguiremos denunciando su cinismo, seguiremos creando alternativa.

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