Juan Mari Zulaika
Asociación Vecinos de Irala

Los accesos de Bilbo, ¡a peor! ¿Otras alternativas?

¿Cómo justifico semejante titular, ahora que vamos a inaugurar un acceso nuevo, auténtica obra de ingeniería, que nos ha costado 216 millones de €? Pues, sencillamente, porque con ello nos recortan el acceso en 20 a 30.000 coches diarios. ¿Por dónde los evacuamos?

Los barrios Iralabarri, Torre Urizar y Zabala están divididos de forma lacerante por la vía Juan de Garay, que por la carga de tráfico que recibe del A8 y de la Supersur, hace de autovía más que de calle. Si en 2002 se cerró el tramo de acceso de la margen izquierda con objeto de regular su excesivo tráfico, ¿cómo es que se quiera abrir ahora que derribamos el viaducto Sabino Arana y le sustituye un acceso, Basurto-Castrejana, con una capacidad notablemente inferior? ¡Curioso, de verdad! Con esta operación, se le traspasa a Juan de Garay con Zabáburu, el triste honor de convertirse en el acceso principal de Bilbao. Recientemente ya demostró el Concejo la poca consideración que tiene a esta calle, al proyectar colocarle nada menos que una estación de autobuses en su zona baja en la trinchera ferroviaria.

Pero no solo es la calle Juan de Garay la perjudicada. La rotonda que hay a su cabecera, dirige parte de la circulación, de entrada como de salida, por las estrechas y tortuosas calles de Irala, Eskurtze, Vergara, etc. Hoy con las obras del soterramiento de la FEVE, el caos de tráfico de esta barriada no hay quien lo aguante. Para más inri el tráfico afecta directamente a tres centros escolares.

Pero el futuro se nos promete aún peor, cuando las calles de Eskurtze y Jaén, debido al soterramiento se conviertan en espaciosa avenida, conectando con la no menos espaciosa Alda. del Ferrocarril. Ambas serán un reclamo para todo el tráfico de la zona Sur y adyacentes que antes evacuaba por el viaducto Sabino Arana, pero que ahora encuentra la salida por Kastrexana distante, 8 km. y a desmano, a no ser que marche en dirección Cantabria. La nueva avenida está, pues, condenada a ser una autovía infernal en plena zona urbana y escolar.

Al paciente conductor y a la población que sufre a diario la avalancha, de poco le sirven las recomendaciones del responsable municipal, sr. Abaunza, que confía a la ‘educación’ del automovilista y a los elementos disuasorios como semáforos y otros, el optar sabiamente por las salidas más viables. Pero, ¿dónde va a elegir, si no las hay? Las salidas de Erletxes con el túnel de Artxanda y Galdakao, sirven a los bilbainos de la parte norte que vienen de Donosti, y Miraflores a los que vienen de la margen izquierda. Pero, el resto de bilbainos de la zona Sur que vengan de Donosti o de Gasteiz, cogerán Juan de Garay, sin ir hasta Kastrexana y retroceder luego 8 km superregulados para volver al barrio, sea Rekalde, Basurto o Indatxu. Lo mismo para entrar a la autopista, cogerán invariablemente Juan de Garay o Eskurtze a no ser que vayan en dirección Cantabria.

La amplia zona Sur de Bilbao necesita y ahora más que antes, otro acceso a la autopista, si no queremos hacer la vida imposible al conductor y a las poblaciones de Irala, Eskurtze, Zabala y Torre Urizar. Se echa de menos un estudio serio y un plan general de los accesos de Bilbao y en particular de la zona sur. A nuestro entender, necesitamos pinchar nuevos accesos rápidos e inmediatos a la autopista, ‘capilarizar’ salidas, por usar el argot de la época.

Hay que buscar el punto adecuado. El trazado de la propia SuperSur debía haberlo tenido en cuenta y haber propiciado algún pinchazo para la zona Sur, incluso debía haber contemplado una alternativa al derribo del viaducto de Rekalde. La reciente urbanización de la cornisa de Artatzu, aparte de incrementar la población y el parque automovilístico, ha añadido más dificultades a cualquier solución.

Desde la asociación vecinal de Iralabarri, población sufriente del tsunami que se avecina, aventuramos dos propuestas en el sentido de la capilarización de accesos. Si fueran imposibles de ejecución, búsquense otras. Un pinchazo podría ser en la Carretera Larraskitu a su paso bajo la autopista: la entrada a ella sería por el parking nuevo del Fango, que serviría en todas direcciones. A poco del falso túnel, hay un cambio de sentido, que posibilita esta operación. A su vez, la salida de la autopista sería por su otro lado, abriendo sobre el talud del parque un alero que anchara y desembocara en la Ctra. Larraskitu también junto al falso túnel.

El otro punto de redistribución sería habilitar justo el túnel donde desemboca la Avda. del Ferrocarril al final de Amétzola. No tiene sentido que la avenida muera ahí justo en la boca del túnel, cuando puede llevar el tráfico al otro lado de Miribilla, eso sí, lo más próximo posible a las salidas actuales a la autopista que tiene el barrio, ocasionando la mínima afección a la población. En 2007, se realizó un proyecto en ese sentido.

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