Mikel Morris

No me engaño

Visto lo visto, yo no jugaría en el gran engaño de las elecciones de «Hamburguesastán». No me engaño. Sé por dónde van los tiros y no me gustan las balas. Los vascos deberían darse cuenta de lo que pasa de verdad y desengañarse

Me quedé muy decepcionado con vuestro editorial del 20 de agosto de 2020. Según vosotros, me he engañado porque estoy en contra tanto del racista Trump como del racista Biden. Se debe investigar el historial de Biden. Era gran amigo de senadores ex-Ku Klux Klan y hay muchos discursos suyos que son netamente racistas. Todos sabemos del carácter racista de Trump pero se limpia el pasado racista de Biden

En Irán, ningún candidato se puede presentar si es vetado por los mullahs. Luego, en los EEUU, dicen por eso que no hay una democracia de verdad en Iráno. No obstante, eso es lo que pasa en el gran país democrático que se llama los Estados Unidos de América.

Es un sistema corrupto; ya no hay una democracia en los EEUU. Es una plutocracia, el gobierno de los súper ricos, por y para los súper ricos. A nivel nacional, solo ofrecen dos opciones en el «menú democrático», ambas vetadas por los poderes fácticos: un bocadillo de estiércol o un bocadillo de boñiga. Pero si quiero un chuletón de Baztan, me mandan a freír espárragos: no hay. Quiero queso de Idiazabal pero me ofrecen quesitos de El Caserío. Me insisten en que si no pido la boñiga, ganará el estiércol; o viceversa.

Los EE UU ya es mi «ex-aberria» —Euskal Herria nire aberria da— pero nunca dejará de ser mi «sorterria» ya que no lo puedo cambiar, pero si yo estuviera en aquel país, no votaría o, por lo menos, votaría por el Green Party ya que rechazo tajantemente el menú fraudulento del gran restaurante democrático.

Si se marcha el clown naranja, impresentable e infumable, el zombi neocon de Biden, que ya no funciona bien mentalmente, dejará seguramente sin darse cuenta, los poderes a Kamala Harris, alguien que está a las ordenes de los poderes fácticos y es poco popular. Ella se cambia según lo que le convenga. Antes estaba a favor de un tipo de «Osakidetza» para los EEUU (El Obamacare es un viejo plan Republicano llamado «Romneycare» que es como un «Sanitas ultralight y carísimo») pero ya ha cambiado de opinión desde que el candidato demente ha dicho que pondrá veto a cualquier iniciativa de establecer un tipo de «Osakidetza» en los EEUU. Es muy famosa por encarcelar a muchas personas de color condenadas a largas condenas por razones poco justificadas. En YouTube se puede buscar el momento en el que Tulsi Gabbard destruyó su carrera para la presidencia. Ese vídeo dice todo lo que se necesita saber y explica por qué no es popular entre muchos negros. La única cosa que podía decir Harris a Gabbard como réplica fue que Gabbard era apologista de Assad (cochina mentira) y gran amiga de Putin (otra estupidez). Sin embargo, Harris, aunque tuvo de marcharse de la carrera para la presidencia por ser impopular y nefasta, podrá ser la presidente cuando se invoque la enmienda número 25, quitando a Biden de su cargo. Seguramente Harris caerá muy bien a los del Estado Profundo.

El que se engaña es porque quiere. Todo el mundo en la política vasca es un gran amigo del partido ultraderechista y belicista, o sea, de los demócratas. Los republicanos son más el partido de la ideología de los nobles franceses antes de la Revolución Francesa o de Gengis Kan. Si sigue Trump, habrá más injusticias del imperio y violencia en las calles de las zonas azules. Si gana Biden/Harris, habrá más injusticias del imperio y violencia en las zonas rojas. El nivel de vida de los EEUU no subirá hasta que caiga el American Empire pero el Imperio resiste. Fue Gore Vidal, un aristócrata erudito, que dio a conocer que los norteamericanos tenían un «Empire». Muchos todavía no se han enterado de esto: se sigue gastando gran cantidad de dinero en el imperio (militares, agencias de espionaje) pero con cada vez menos resultados positivos.

Visto lo visto, yo no jugaría en el gran engaño de las elecciones de «Hamburguesastán». No me engaño. Sé por dónde van los tiros y no me gustan las balas. Los vascos deberían darse cuenta de lo que pasa de verdad y desengañarse. Deberían ver a gente como Jimmy Dore o Matt Taibbi o Aaron Maté o Kim Iverson en internet, aparte de ver el CNN o MSNBC o leer medios alternativos al New York Times o al Washington Post o al Huffington Post.

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