Imanol Osinaga

Otra enmienda a la cuasi totalidad

Parece mentira que hoy en día tal y como estamos y a estas alturas de las desastrosas embestidas del animal humano, siga permitiéndose como se permite lo que a una gran mayoría en nada favorece, y a casi nadie gusta, excepto a los mismos de siempre, o sea, a quienes ven peligrar sus negocios de ineludible necesidad, porque los derechos y necesidades básicas de los demás son contingencia pura. Quienes en nombre de no se sabe qué interés general encuentran sus particulares entre la confusión ajena y la propia perversión nada inconsciente. Donde competente incluye escudarse en que de lo bueno y de lo no tan bueno no hay para todas, mientras prueban lo último en destrucción y arramplan con casi todo.

A- Pues dicen que es de lo mejor que ha habido hasta ahora. ¿No sabías que la contemporaneidad está más avanzada que lo de ayer y que siempre caminamos hacia lo menos malo? Y, además, no te lo pierdas, tenemos la suerte de que ello se regula a sí mismo, propiamente y de manera ensimismada; y mejor aún, también nos lo hacen a las otras, como favor a la gestión impropia.

B- ¿Y no tenemos que administrarnos a nosotras mismas? ¿En serio que existen esos “ellos” capaces de auto regularse y de alo regularnos? Hostia que suerte tenemos…pues si es posible la contención de la codicia, del exceso y del interés descompuesto, aquel que disgrega y disemina lo que uno no es, no hacen falta más fórmulas mágicas…

A- A ver… no es tan así… aunque son las definitivas totales y parecen haber llegado al máximo ideal, siguen representando al tener, al retener, al contraer, al imponer y al depredar, y según los mercaderes de la distorsión no hay manera de desconfigurarlo. Es que contra lo universal no se puede hacer casi nada…

B- Jodios… vaya invento ¿no? Ahora que me lo dices… ayer, una de esas todopoderosas comercializadoras de últimos recursos me lanzó una oferta fotónica, y se me vino encima un haz de luz tan intenso que me cegó por un buen tiempo; para cuando recuperé mi habitual discernimiento tenía en frente una caja de madera de pino eslavo tuneada, que fosforecía sospechosamente. ¿Será que éstos también se encargan, como de refilón, del negocio ultratumbero para garantizar sus particulares intereses saqueadores?

A- Pues así parece y así se nos aparecen ciertas y oscuras substancias… brillantes, resplandecientes, y sobre casi todo, cegadoras y narcotizantes…

D- Uf… vaya lío… o sea, que de lo malo y de lo peor para una cuantía mucho mayor sí que toca… ¿Y escrúpulos ya no les quedan?

A- No les quedan, no…ya se sabe que lo último que se pierde no es la esperanza, sino la vergüenza, después de la temperatura, que es cuando el hígado ya no pueda evitar el exceso de toxinas en la sangre. Otra cosa bien diferente es que te caiga un obús en el cogote, y entonces, temperatura sí que no te faltará, ni tampoco esperanza al que lleva todo ese chiringo estelar.

E- Es más… es de esta manera cuando lo uno quita a lo otro y la una también a la otra, y los unos a las otras y las unas a los otros. Cuando la propia responsabilidad queda entonces delegada en manos de aquella jauría de alimañas que hacen lo que siempre hemos visto que hacen, fantasear con los intereses que generan sus «bienes» supremos.

D- Ya lo voy viendo…algo muy parecido al estadio fanático-religioso que definía Kierkegaard, tras los estadios estético y ético, que acaba con la suspensión de lo sencillamente cabal –algo que casi todo el mundo sabe lo que es, incluso algunos otros animales lo saben– o sea, el permiso para casi todo.

E- No hay duda, mal de unos negocio de otros; y estos otros bastante necios, por cierto. Si es que muchos problemas no lo son en sí, se generan a posta por seguir el principio tedestruyo-meconstruyo, o sea, un puto bucle de mierda...

D- Ajá… o sea que son los que se dedican a lo que les viene en gana en cada momento, y quienes creen que todo se puede y que solamente es cuestión de quererlo, a caballo entre lo humano y lo divino; Y claro, este último suele venir muchas veces en burro, y al parecer son consubstanciales y se transubstancian en la misma memez, o sea, en el abominable supremacismo de pretensiones totalitarias.

E- Sin duda, pero… lo que me extraña es que con tanta substanciación y canibalismo anarco-libertario no se les haya agotado ya el cereal para los sacramentos ensangrentados.

D- ¿Y no será que no son más que adherencias y apretones neuronales que impiden la asunción de lo siguiente? Son como malformaciones epigenéticas provenientes de aquel principio dialectoso, tan arcaico, vocacional y particular, que se sustenta en la composición del uno y la descomposición de lo de al lado; Pero como según las escrituras cuneiformes esto también es universal, pues a vivir que son dos días…

E- Si… ya… y muchas veces cuatro y otras ocho, según le dé el aire al tempo destructivo-constructivo…

D- Pues también, a veces se hace tan pesado…

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