Sobre el convenio para depositar los restos no identificados de represaliados por el franquismo
En relación con el convenio de colaboración que próximamente firmarán el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Iruña, para la inhumación en el cementerio municipal de los restos no reclamados de víctimas del golpe militar de 1936 y del régimen que le siguió, deseamos hacer las siguientes puntualizaciones
Primera, este convenio refleja la falta de dialogo con que la mayoría de las instituciones navarras afrontan el tema de la memoria histórica. Evidentemente no se ha escuchado a muchas de las organizaciones que existen y trabajan por los derechos de las víctimas de la barbarie desatada por los insurrectos en 1936. Sobre el destino de los restos sin identificar o reclamar por sus familiares, existen distintas sensibilidades, a las que habría que haber tenido en cuenta o, por los menos, escuchar antes de adoptar una decisión de este tipo. En Navarra, además de la AFFNA-36, existen otras asociaciones memorialistas que opinan que las fosas conteniendo restos no identificados o no reclamados por familiares, deben ser mantenidas en los lugares donde aparecen como monumentos de denuncia, y por lo tanto los restos no deben ser trasladados a un panteón común.
Segunda, admitiendo que existan razones, o que se imponga la idea de la inhumación de los restos no identificados fuera del lugar donde se encontraron, ¿por qué se deben centralizar todos en el cementerio de Iruña, y no en los cementerios más próximos al lugar donde han sido hallados?
Tercera, el grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Iruña, al habilitar el panteón que acogerá los restos, ha perpetrado un autentico atropello contra el mausoleo de Basilio Lacort Larralde y familia. Mausoleo reconstruido en 1982, por el Ayuntamiento presidido por Julián Balduz, y que contiene los restos del que fuera figura del republicanismo y laicismo en Navarra. El año pasado este mausoleo fue desplazado de su sitio original y talado los árboles plantados, para colocar el panteón de restos de víctimas no identificadas. Entendemos que la ubicación de este panteón podría haberse llevado a cabo sin menoscabar el de Basilio Lacort. O por lo menos haber informado a la Asociación del mismo nombre para recabar su opinión.
Una vez más nos encontramos con que el ejercicio de la prepotencia y de no tener en cuenta a la mayoría de las asociaciones que trabajan por la memoria histórica, no hace sino encubrir la desgana y el mal hacer en el terreno de la memoria histórica que embarga al partido que gobierna en Navarra e Iruña.