Aznar, Bush y Blair, fueron a la guerra por ambición, poder y medios
Se inició una guerra por argumentos falsos (las armas de destrucción masiva iraquíes). El 20 de marzo de 2003, tropas mayoritariamente estadounidenses y británicas bombardearon Bagdad, capital de Iraq, dando comienzo a una guerra. El 9 de julio fue tomada Bagdad y seis días después se da por finalizado el conflicto. Esa invasión ilegal ha generado millones de muertos, decenas de millones de refugiados y desplazados, a los que les estamos negando el derecho de asilo. Cuando esta gente ve que nuestros gobernantes son impunes, más cabreo albergan para decir «hay que matar a occidentales porque protegen a su criminales». En el caso de esta invasión, la mayoría del pueblo español manifestó su rechazo y el Gobierno siguió adelante y si ven que machacan a su gente, es lo válido, ellos harán lo mismo.
Aznar no puede seguir saliendo públicamente dando su opinión porque este hombre ha destrozado el mundo tal y como lo entendíamos. El odio sectario entre chiíes y suníes fue fruto también de la invasión de Irak, hasta reproducirse en las guerras de Siria, Yemen, Libia...
La opinión pública mundial siempre estuvo en contra de la invasión al país. Se dieron los tres elementos principales: ambición, poder y medios para llevar a cabo los planes depredadores de las multinacionales petrolíferas. El resto de los países que acompañaron a EEUU en la invasión, que acabaron pagando muy caro ese acompañamiento, al ser objeto de atentados continuados por parte del ISIS o Estado Islámico.
Querer negar la vinculación de los atentados con la venganza por parte de estos musulmanes ultras, cuya pretensión es establecer un estado musulmán, todo un sistema de leyes, normas y castigos para aquellos que no son de una estricta observancia de unas leyes que se interpretan de modo muy extremista, es querer negar la realidad.
La venganza es uno de esos preceptos. Y a falta de un ejército organizado, captan adeptos especialmente jóvenes, prometiéndoles un sentido a su vida que en sus entornos cercanos no la tienen. Los imanes son los que hacen de correa de transmisión. Los medios que utilizan son la fe en unos códigos muy estrictos, grandes promesas de felicidad y, mientras, dinero para satisfacer sus necesidades. Sin estos términos, ambición, poder y medios, no se entienden los atentados.
Salud y República,