Bilbao apoya el deporte juvenil... ¿y castiga a los padres y madres?
El día 15 de noviembre se llevo a cabo en los campos deportivos de Rekalde (El Fango) una concentración de las categorías juveniles de rugby de Bizkaia y alrededores, vinimos con nuestros hijo e hijas de ocho, nueve, diez... años en coches desde Durango, Amurrio, Santander, Gernika... en coches porque en transporte público es imposible y fletar un autobús saldría demasiado caro. El Rugby es un deporte básicamente amateur y no recibe mucha ayuda financiera.
En las inmediaciones del centro deportivo de Rekalde no hay sitio suficiente para aparcar. Entiendo que la gente de Bilbao lo tiene más fácil ir en bus o en bici, y yo haría lo mismo y lo hago en mi propio pueblo. Pero los y las que venimos desde fuera con desplazamientos de hasta una hora y más necesitamos dejar nuestros vehículos en alguna parte que no requiere luego otra media hora o más de camino andando.
Aparcábamos en una calle residencial de la zona (Hijas de la caridad) en un arcén en un lado de la calle sin edificios, sin molestar a nadie, ni a peatones ni residentes.
Gran es ahora nuestra sorpresa cuando nos llegan las multas, 200 euritos cada una, porque la policía municipal o el ayuntamiento directamente mandó el coche patrulla con cameras por la citada calle.
Así se nos premia el esfuerzo de viajar cada dos semanas para fomentar el deporte juvenil del país –el rugby, de paso sea dicho, es el único deporte en cuya liga estatal más alta juegan cuatro equipos vascos, la tercera parte de esta primera división–.
Eskerrik asko, Bilbao.