Depuradores de aire anti-covid versus disfraces de Halloween
Mi hija estudia 6º curso de Primaria en una escuela pública de Donostia. El viernes pasado vino quejándose del frío que había pasado en clase haciendo un examen. Además de frío, hacía mucho viento y en más de una ocasión salieron los exámenes volando de las mesas. Algunos alumnos le pidieron al profesor que cerrara las ventanas pero este les dijo que no podía ser.
Hoy en el grupo de whatsapp de los padres de la clase de mi hija he escrito que podríamos comprar entre todos un depurador con filtros HEPA y un medidor de CO2. Pronto empezará el frío de verdad y si las ventanas están abiertas todo el rato, al final nuestros hijos van a coger una pulmonía. El coste total de esos dos aparatos sería de unos 600 euros. Teniendo en cuenta que en la clase de mi hija hay 25 alumnos, nos saldría a 24 euros por familia. Me he quedado sorprendido cuando algunos de los padres han respondido que ellos se niegan a soltar un duro. Dicen que esos aparatos los tendría que poner el Gobierno Vasco. Yo estoy de acuerdo con ellos pero la directora del centro ya me adelantó la semana pasada que me olvide de esa idea.
No me puedo creer que los padres se gasten sin rechistar 30 euros para comprar un disfraz de Halloween y,en cambio, se nieguen a gastar 24 euros en la salud de sus hijos. Ver para creer.