El contencioso nuclear iraní
Irán ha adquirido una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Iraq, (fruto de la miopía política de la Administración Busch obsesionada con el Eje del Mal ) al elimirar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein con el subisiguiente vacío de poder en la zona, por lo que ha reafirmado su derecho inalienable a la nuclearización y el presidente Mahmoud Ajmadinejad ha estirado la cuerda hasta el límite en la seguridad que Estados Unidos no atacará y limitará cualquier acción individual de Israel (proyecto descartado de bombardear la central de Natanz con jets comerciales), pues un bloqueo del estrecho de Ormuz por el que pasa un tercio del tráfico energético mundial podría agravar la recesión económica mundial y debilitar profundamente todo el sistema político internacional.
La estrategia de la Administración Obama para Oriente Medio buscaría profundizar las líneas de la negociación ‘multilateral’ , (incluida la apertura de una línea directa con el régimen de Teherán,que surgirá tras las próximas elecciones iraníes), no siendo descartable la victoria del exministro de Inteligencia iraní Alí Fallahian que ha anunciado que presentará su candidatura a las elecciones presidenciales que se celebrarán en el país el 14 de junio, según ha informado la cadena de televisión iraní Press TV.
Alí Fallahian sería un político pragmático que intentaría sacar a Irán de su actual aislamiento internacional, para lo que espera contar con el voto de los jóvenes licenciados y graduados universitarios tras anunciar la creación de 4 millones de puestos de trabajo, no siendo descartable que tras las elecciones, EEUU dé su visto bueno a las actividades de enriquecimiento de uranio de Irán «si se supedita a la estricta supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)». Recordar que la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), con sede en Viena, exige desde hace un año acceder a la base militar de Parchin, cerca de Teherán, donde los servicios de inteligencia occidentales sospechan de actividades clandestinas relacionadas con el programa nuclear iraní, pero Teherán se niega a permitir al OIEA esta visita, al tiempo que imágenes por satélite obtenidas por la agencia nuclear indican que Irán lleva a cabo trabajos de limpieza en ese lugar.
A pesar de la falta de acuerdos concretos en las recientes conversaciones mantenidas por Irán con el sexteto de mediadores internacionales (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania y China), no sería descartable el logro de un acuerdo en el 2013 para que Teherán enriquezca su uranio y lo transforme en combustible para el reactor iraní, siempre bajo control de la OIEA, acuerdo que permitiría un mejor control del stock de uranio enriquecido de Irán, (fuente de inquietud entre los occidentales e Israel, que temen que Teherán lo pueda emplear para fabricar armas atómicas, acusaciones que Irán ha desmentido siempre categóricamente).
Caso de lograrse la resolución del contencioso nuclear de EEUU-Irán y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, Teherán conseguiría su objetivo de que se reconozca su lugar en el concierto regional, recuperando el papel de ‘gendarme del Golfo’ que los estadounidenses confiaron al Sha de Persia e incrementando la cooperación con EEUU relativa a la seguridad en Iraq y Afganistán.