El Fútbol Club Barcelona y la política institucional
Los acontecimientos que vive el FC Barcelona, es un espejo de la situación política del Principado. La institución como símbolo de catalanidad mayoritaria, es a la vez tabú, que impide franquear las críticas constructivas. La junta actual en la que su primer Presidente tuvo que salir para esconderse y facilitar la labor de los medios de comunicación, para que pudieran emitir una espesa niebla y ocultar lo que la prensa internacional había publicado.
Los intereses del anterior Presidente utilizando al Club para sus negocios particulares, conformaron una red que se inició, con la mancha que debe de soportar la camiseta del equipo, paseando un nombre enfangado de sangre, como banquero de guerras, que está produciendo centenares de miles de muertos y de desplazados, además de la desaparición y destrucción de una patrimonio cultural de incalculable valor.
La continuidad de la junta, algo impensable si hubiese un miligramo de decencia, forma parte de los grupos económicos que están convirtiendo a la ciudad, en la Pattaya de Europa,disimulada a través de Gaudí y del museo del Club. Si se analizan los comentarios absurdos de los grupos de comunicación de Catalunya, respecto a la gravedad que vive la institución, ocultando los intereses de una junta que forman parte de los negocios periodísticos y turísticos, con el agravante de la mascarada de la consulta para reformar el campo, es dar el aval, para que un pirómano haga de bombero.
El presupuesto inicial se doblará, y permitirá el sueño de lo que hace años se está persiguiendo, que es convertir a la institución en sociedad anónima, lo que simplificará por medio de la información privilegiada que dispondrán, hacer el negocio redondo. Examinar lo que sucede en el FC Barcelona es entender la política institucional que los catalanes debemos de soportar.