El pozo sin fondo de la Banca intervenida por el Estado
La agencia Moddys estimó en octubre que el agujero de la Banca española sería de unos 120.000 millones €, sensiblemente superior a la calculada por la consultora Oliver Wyman al realizar la prueba de estrés la Banca española en el 2012 y según el economista.es, el dinero público y privado destinado a sanear los balances de entidades financieras inestables alcanzaría ya los 113.259 millones € ( más del 10 % del PIB), sumados los fondos inyectados tanto estatales como privados y el traspaso de activos tóxicos a la Sared o banco malo.
Sin embargo, continúan las dificultades para vender las entidades rescatadas por el Estado ( Bankia, CCM, Cajasur, Unim, CatalunyaCaixa, la CAM, Banco de Valencia y Novacaixagalicia) y Bankia sería el paradigma de la imposibilidad de reflotar dichos bancos. Así, tras su entrada en el Ibex 35, ha sufrido un penoso descenso a los infiernos bursátiles (caída del 51% en el Mercado Continuo e intervención de la CNMV para analizar la hecatombe) y el 28 de mayo culminará su segunda ampliación de capital poniendo en circulación un máximo de 11.094 millones de nuevas acciones valoradas en más de 15.500 milllones €.
Los analistas auguran que muchos de los grandes inversores que ostentan acciones de títulos híbridos ( preferentes y deuda soberana), se deshagan de las acciones recibidas, por lo que no sería descartable la posibilidad de un descomunal fiasco que podría provocar su total hundimiento bursátil y posterior salida del Ibex 35, con lo que el Estado deberá inyectar de nuevo ingentes cantidades para evitar su desaparición, no siendo descartable que Rajoy se vea obligado a utilizar los 60.000 millones restantes del monto total de 100.000 millones de € destinados por Bruselas para dichas contingencias.