El TTIP para Europa… el 70% son puntos negros
El tratado de libre comercio entre la UE y Washington afectará negativamente a la mayor parte de pequeñas empresas y autónomos europeos. El Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés) sería negativo hasta el punto de que los propios negociadores reconocen que no se ha avanzado en ninguno de los temas más controvertidos. Nuestros vecinos franceses rechazarían el acuerdo en los términos en que se plantea actualmente porque Europa propone mucho y recibe muy poco a cambio.
A priori nos encontramos, principalmente, ocho puntos negros en el tratado comercial que afectaría a unos 850 millones de ciudadanos a ambos lados del Atlántico:
1. Opacidad. El TTIP se presenta a los ciudadanos con un evidente oscurantismo y ocultación.
2. Los gobiernos están obligados a conceder el mismo trato a las empresas extranjeras que a las nacionales, autónomos y Pymes.
3. La agricultura y la ganadería locales están en inferioridad de condiciones para competir con la enorme industria agroalimentaria estadounidense, donde no existe la obligación de alertar en el etiquetado sobre el uso de transgénicos en la elaboración de sus productos y no dispone de un control regulativo como los europeos en materia de pesticidas y otros productos químicos.
4. Hay bloqueos que impiden que las empresas europeas accedan a EEUU. El gobierno de este país pretende excluir del TTIP los servicios marítimos y pone trabas para que las empresas europeas accedan a licitaciones públicas en EE UU.
5. Este acuerdo sitúa los beneficios económicos por encima de la vida, la salud y el medio ambiente. Se eliminan las barreras sólo para la acumulación de beneficios de las multinacionales.
6. Sobre las sustancias químicas, en la UE rige un principio de precaución mientras que la legislación norteamericana da prioridad a la comercialización de los productos, de manera que sólo se retiran si se demuestra a posteriori que son dañinos.
7. Los Estados Unidos no están de acuerdo con que la UE defienda la denominación de origen.
8. Los posibles conflictos que emanen de este tratado no serán dirimidos por tribunales ordinarios competentes. Cuando las empresas multinacionales vean rechazados o vetados sus proyectos, podrán recurrir a arbitrajes internacionales privados.
La entrada en vigor del Acuerdo Trasatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP, en sus siglas en inglés), que se negocia entre Estados Unidos y Europa para unificar regulaciones comerciales es, en definitiva, un tratado que premia a las grandes corporaciones multinacionales, ya que se trata de un acuerdo destinado a cambiar las normas actuales con el objetivo de beneficiar únicamente a las grandes compañías. Estamos convencidos que este acuerdo internacional no haría sino traer a España más precariedad. El tratado es objeto de duras críticas desde numerosos sectores en varios países europeos, sobre todo Alemania y Francia… dicho en otras palabras, el TTIP pretende priorizar los intereses de las grandes empresas sobre los Estados, con la evidente pérdida de soberanía que esto conllevaría.
Conclusión: resulta deprimente… para Europa el 70% puntos negros.