Enric Vivanco Fontquerni, Barcelona

Encuestas colaborativas

Es sabido que en las encuestas lo que se pone en valor no son los encuestados, sino quién encarga la encuesta. Desconocía la existencia de Arantzazulab, pero me ha llamado la atención el resultado de esta unanimidad sin freno, del concepto político de democracia, respecto a la forma de cómo nos podemos gobernar. Es tan lamentable el porcentaje de seguidores de lo que no existe, que es muy sospechoso, que sea real. He leído en su presentación en la red, y las alarmas me han saltado al momento. Cuando se habla de gobernanza colaborativa, intuyo que es una especie de fábrica de ideas, que habitualmente confeccionan un proyecto obsoleto e inservible. En su presentación menciona los términos de neutralidad y objetividad, algo que carece de interés, ya que son tan reales como el espíritu santo. La objetividad, o neutralidad, son el patrimonio del poder que te aplasta, no hay otra realidad, ni objetividad, dentro de la tecnología política que padecemos. También es irrisorio la alegría de delegar lo que te interesa a profesionales, que viven de tal delegación. La prueba contundente que no es verdad, esta aceptación, es lo que sucede por toda Europa, con leyes, como los estados de excepción, leyes antiterroristas, y zarandajas similares. Llegando al extremo que hay que pedir permiso para poder manifestarte, algo inaudito que quema este concepto de democracia, que es una pura entelequia, ya que laminan las libertades de los ciudadanos, que son siempre sospechosos del peligro de salir del rebaño que conduce el inefable pastor correspondiente. Lo que está sucediendo por todo el Continente, es que se incrementa el número de policías, equipándolos con infinidad de nuevas armas militares. La estafa de lo colaborativo, que se puso en marcha con la destrucción de cualquier parecido con lo comunal, que lo implementó el liberalismo primigenio, que robó tan ricamente a la población, y sigue en la labor, con estas tomaduras de pelo colaborativas de pisos para los turistas, o repartiendo croquetas en patinete. Esta colaboración es mafiosa, y es necesario exterminarla cuanto antes. De todas formas, lo más seductor es esto de las noticias falsas. Pregunto: ¿cuándo han existido noticias verdaderas? Lo desconozco, pero mi ignorancia es infinita. Querer controlar las noticias imaginativas, es lo mismo que vaciar el océano con una mano. La gobernanza, término espantoso, no es otra cosa que las masas sean felices y decidan sus antojos. No como ahora, que son patrimonios de las minorías. Por supuesto que todo lo anterior es populismo de la peor especie, ya que los humanos somos idiotas, y solo los privilegiados, saben lo que nos interesa.

Atentamente.

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