Escuela Infantil de Lerín
Los padres y madres de los niños de la escuela pública de educación infantil 0-3 años del ayuntamiento de Lerín queremos hacer público nuestro desacuerdo con los parámetros que el consistorio ha seguido para otorgar la licitación de la misma.
La escuela infantil empezó su andadura en el año 2009 y desde esa fecha hasta ahora el equipo de educadoras de la escuela ha demostrado una gran profesionalidad.
Este año la gestión de la escuela ha vuelto a salir a concurso y para su adjudicación los únicos parámetros tenidos en cuentan por la comisión de selección han sido el económico y la presentación por escrito de un de un proyecto educativo. Entendemos que al ser esta una escuela pública gestionada por el ayuntamiento debe salir a concurso cada cierto tiempo pero ¿En qué cabeza cabe que para una labor tan seria como el cuidado y educación de niños de 0-3 años no se valore la experiencia ?Un proyecto por escrito puede sonar maravilloso pero el día a día con los niños es lo que realmente cuenta y en nuestra opinión las personas que estén al frente deben tener además de la cualificación necesaria una experiencia que avale su valía como educadores. Sin embargo y ante el asombro de muchos la adjudicación ha recaído en manos de un equipo docente sin experiencia en la gestión de un centro infantil y que además presento el presupuesto más alto.
A todo ello se suma el hecho que una de las nuevas adjudicatarias es hija de una concejala del ayuntamiento, lo que en estos tiempos plagados de escándalos políticos no hace otra cosa que acrecentar nuestro recelo hacia la transparencia y equidad de los criterios en el proceso de adjudicación.
Por lo antes expuesto los padres y madres de los niños hemos firmado un una queja conjunta pidiendo que se considere la experiencia a la hora de valorar el equipo docente más apropiado. El escrito ha sido entregado en el ayuntamiento con la esperanza de que el próximo pleno, en el cual se aprobara de manera definitiva la adjudicación, nuestra voz como padres y madres sea tenida en cuenta y el sentido común vuelva al cabeza de nuestros gobernantes.
Consideramos que la licitación de una escuela infantil es muy seria, ya que no hablamos de la licitación de un chiringuito de playa que puede cambiar de mano de verano en verano, hablamos de labor educativa y de nuestros hijos.
Una Madre Indignada