«La Caza. Irati», así no
El mundo audiovisual debe parar de intentar creerse inclusivo añadiendo personajes autistas, porque lo que hace es perjudicar. "La Caza. Irati", esto no vale. Porque la información está al alcance de todos. Poner a un chico autista como agresivo y violento porque se da cabezazos es muy estigmatizante. Cuando un entorno rechaza entender y acompañar a una persona autista, la única forma que tiene de regularse ante tanta violencia es infligiéndose daño a sí mismo. Ser rígido con su espacio y sus hábitos es una manera de crear una rutina que le dé calma, porque al menos puede controlarla. No es ser infantil y tampoco rechaza integrarse. Retratarlo como amenazante y violento cuando tiene una crisis o necesita regularse es muy limitante. Y mantener la duda razonable hasta muy avanzada la serie de que Eneko sea el posible asesino es ser muy despiadado, pero sobre todo intolerante.
El autismo es un espectro, y hay tantas formas distintas de autismo como personas autistas. Si el autismo os violenta es porque no lo entendéis, y sobre todo, porque no estáis dispuestos a entenderlo.
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