La Navidad , Caridad y la Solidaridad
Estando ya próximas esas fechas «entrañables» que llamamos Navidad, la maquinaria publicitaria que nos la anuncia está ya en marcha a toda máquina, reuniones familiares, cenas copiosas, exaltaciones a la amistad y seremos mejores personas, esperaremos también que Olentzero, los Reyes Magos, o Papa Noel según el gusto de cada uno) nos traiga ese regalo que esperamos.
Un tipo muy diferente de campaña es la que ha puesto en marcha la federación del Banco de alimentos en todo el estado con el fin de recoger toneladas de alimentos para todos aquellos colectivos que más lo necesitan parados de larga duración, inmigrantes sin recursos y un largo etc.), las cifras dicen que hemos sido solidarios, 21.000 toneladas en todo el Estado (en Bizkaia más de 700 toneladas) que luego se distribuirán a diversas organizaciones, Caritas, comedores sociales o asilos de ancianos, por citar algunos, admirable la labor callada y silenciosa de todos estos voluntarios que asumen cada vez más un trabajo que debería corresponder a las administraciones publicas.
Corremos el grave riesgo de confundir la caridad con los derechos más básicos, no solamente ya el derecho a una alimentación digna, sino a no pasar hambre, por no hablar ya de ese artículo de la Constitución que dice que toda la riqueza del País debe de estar al servicio del interés general. Está bien la solidaridad de los ciudadanos, pero no solamente cuando se van acercando esos días señalados en el calendario, si embargo es responsabilidad de todo gobierno que todos esos derechos se cumplan adecuadamente.