María Araiz Gainza

La oportunidad de imaginar nos la brinda Vito

Cuántas veces se achaca a la izquierda que no es capaz de materializar alternativas reales al capitalismo y a la estructura social que critica. «Las ideas radicales que conciernen al bien común son siempre sospechosas de ensoñación o cinismo» decía el autor Jean-Philippe Kindler en su último ensayo "A la mierda la autoestima, dadme lucha de clases".

La izquierda no es capaz de imaginar. Pero resulta que ni siquiera encuentra legitimidad o auténtico consenso en su forma de defenderse. El caso Vito Quiles en el campus universitario de Iruña lleva siendo debate en la esfera pública y medios de comunicación desde que se produjo la provocación de este legionario de la ultraderecha el pasado 30 de octubre. Entonces no hubo 28 detenidos, pero el mainstream se atrevió a colocarse en un ilusorio centro moral para señalar la violencia de las y los jóvenes que no era otra cosa que autodefensa.

Ahora que hay 28 detenidos, que dos de ellos fueron advertidos de que serían conducidos a dependencias policiales tras su examen de PAU, que el ensañamiento policial es palpable, ahora nos echamos las manos a la cabeza. ¿A cuánta gente tienen que reprimir para que os deis cuenta de que el fascismo por supuesto que también son ellos? ¿Y, sobre todo, que no hay lugar para las medias tintas?

Seguís haciendo un análisis de polarización donde los extremos son equidistantes de un supuesto centro moderado. ¿Dónde está el centro entre ser fascista y antifascista? ¿Quién es capaz de ser un poco menos fascista o un poco menos antifascista? ¿Dónde está el lugar intermedio entre defender a Vito Quiles y a quienes han impedido que suelte sus soflamas infames? ¿Quién se quiere situar en ese centro? Si estos jóvenes no responden, el agitador ultra habría campado a sus anchas por el recinto universitario. Y, reconocido por él mismo, ha sido el único lugar donde ha sentido miedo (cuántos hemos de reconocer que una sutil elevación en cejas y comisuras de labios se nos dibujó en la cara en señal de orgullo tras escuchar dignas declaraciones).

Volviendo a los mapas cognitivos, con ánimo de huir del tan manido esquema de polarización, por qué no imaginar círculos concéntricos donde el facherío sea empujado a los márgenes. Cuanto más fascista, más lejos del núcleo. A más reaccionario, más apartado de lo socialmente aceptable. Una estructura cuyos márgenes estén formados de espaldas y codos (porque va a haber que defenderse), como lo han sabido hacer este grupo de jóvenes en el campus de la UPNA. Hemos de darnos la oportunidad de imaginar otros discursos en los que la defensa de la vida, los derechos humanos, la justicia social no nos dé miedo y sean temas centrales. ¿Cómo hemos podido comprar que defender una vida mejor para todas las personas es una de tantas de las opciones que conviven en el espectro político? Este debe ser nuestro cordón sanitario. Y el que sea un facha, fuera del cordón.

Hablando de cordones, si por un momento hemos de comprar el discurso y la simbología de los polos, imaginémoslo como en un juego de sokatira. Seguid tirando. Seguid tirando. Que nos vamos a reír.

Porque también imaginar que vamos a ganar es el camino a la victoria.


Podéis enviarnos vuestros artículos o cartas vía email a la dirección iritzia@gara.net en formato Word u otro formato editable. En el escrito deberán constar el nombre, dos apellidos y DNI de la persona firmante. Los artículos y cartas se publicarán con el nombre y los apellidos de la persona firmante. Si firma en nombre de un colectivo, constará bajo su nombre y apellidos. NAIZ no se hace cargo de las opiniones publicadas en la sección de opinión.

Recherche