Libertad de elección entre terapias y su confidencialidad
Creo que es importante subrayar en estos momentos que cada uno es libre de elegir entre distintas terapias. Que nadie nos puede obligar a utilizar una terapia concreta, un fármaco o una vacuna determinada, es nuestro derecho, somos libres.
El uso de vacunas debería hacerse estando bien informado y prescrito por el médico (todas las marcas anticovid así lo indican en los prospectos). De lo contrario, nadie asume el daño que pueda causar.
Por otra parte, nadie puede obligarnos a informar sobre nuestra situación sanitaria o de tratamientos, incluido el de las vacunas. Que un tercero haga pública nuestra información sanitaria es un delito grave, aunque sea bajo la excusa de los protocolos.
El hecho de que alquien esté haciendo pública la información personal en cuanto a la vacunación sólo beneficia, en mi opinión, a los farmacéuticos, en absoluto a la sociedad. Podría ser una simple vía de fragmentación y debilitamiento de la sociedad en beneficio de los intereses corporativos. Por lo tanto, todo el que está en ello está dejando bastante en evidencia, en mi opinión, para quien está trabajando.
Tener presentes ambos conceptos es cada vez más importante; Derecho a elegir entre terapias y confidencialidad de la información personal sanitaria. En esta época en la que la presión de los farmacéuticos se produce cada vez con mayor descaro, sin otro interes que el de de multiplicar sus beneficios monetarios.
Sábado 4 de setiembre, en respuesta al llamamiento realizado por Bizitza nos vimos en el puente de Santiago entre Irún y Hendaia, denunciando este nuevo fascismo, ciudadanos de todo Euskal Herria, norte y sur, a favor de la libertad.
Cuando se convive en la diversidad llegamos muy lejos.