Miserias humanas
Los acontecimientos transcurren a velocidad de vértigo lo que impide analizar con cierta distancia las primeras reacciones de la acción violenta en concreto la de las Ramblas de Barcelona. A los pocos minutos el Sr. Joan Gaspar, presidente de la CEOE en su vertiente turística, estaba obsesionado con abrir las Ramblas, como si no hubiese pasado nada, el negocio es lo único verdadero para este ilustre personaje, que merece una biografía extensa al nivel del infausto Sr. Samaranch, a lo mejor de aquí a tres siglos, se sabrán las hazañas de ambos.
Los medios de comunicación en Barcelona, específicamente los publicados en papel, en concreto los dos con más presupuesto y subvenciones, hace años que están anclados en el inmovilismo más contumaz. La portada del diario del partido PSC, ha superado el límite al traspasar la decencia periodística, lástima que no supieran el día y la hora, respecto del atropello masivo. Los poquísimos que se atrevieron a preguntar en su día, el porqué no se desalojó a las personas en Hipercor de Barcelona, eran arrojadas a la hoguera inquisitorial de malvados y criminales. ¿Todavía hay duda de como se está jugando la partida y quien es específicamente desconocedor de toda ética, ni moral? La Sra. Arrimadas, proclama a toda voz que con la seguridad de los ciudadanos no se juega, efectivamente la Sra. ignora los tres mil muertos en Barcelona cada año debido a la contaminación medioambiental y acústica, en gran parte producida por la industria turística, tan forofa ella de este sector, que no merece ni una nota a pie de página por parte de sus portavoces periodísticos. El Sr. Rajoy, respecto al asunto de la evaporación de dineros públicos, está convencido que se ha de investigar en la facultad de física, ya que es un asunto meramente científico, como también la patología cabezota de ciertos catalanes que necesitan urgentemente ir al psiquiatra. Respecto a la que había sido portavoz de la PAH, que escribió una carta de despedida, que hay que recordar que solo han pasado tres años, parece que haya transcurrido un milenio, en su carta aseguraba que quería tomar distancia, tanta ha tomado que está situada en otra galaxia, ya que le parece mal los abucheos producidos el 26 de agosto al Sr. Rajoy, como por supuesto al constitucionalista Rey de España, respecto al ritual del sábado pasado, el látigo de los banqueros, se ha convertido en su consolador. La primera idea de la alcaldesa, fue convocar una manifestación para que la cosmopolita Barcelona, pudiera chulear lo pacífica y solidaria de sus mansos ciudadanos, en el fondo lo que quería era capitalizarla ella solita, pero la política tiene estos inconvenientes, ya que no es la única, como sueña cada día. Su discurso a parte de lamentable y socorrido sin ninguna idea nueva, solo se le ocurrió repetir, lo de los valientes y los cobardes, un lenguaje cuartelero que está en la antítesis de su feminismo tan elaborado, al utilizar adjetivos tan preciados por parte del patriarcado. No hay discurso ni por supuesto su sincera carta de adiós a la PAH, que no aparezca que está muy orgullosa de ella misma, pues bien humanos, este es nuestro futuro político, por suerte siguen vivos los maleducados de siempre.
Atentamente,
Enric Vivanco Fontquerni