¡Pobres ricos!
Ya nos hacemos cargo y sí que es bien triste, jurando por Snoopy que sí, señor Olano del PNV, que nuestros pobres ricachones de Gipuzkoa vean mermar su competividad a la hora de medirse en la alocada carrera del engorde de la fortuna personal. Si se les suben los impuestos, quedan en flagrante desventaja con respecto a otros chupasangres de zonas más bananeras del planeta.
Hasta habría de dedicarles un minuto de lloro empático en homenaje por el mal trago pasado en la última legislatura de izquierdas.
¡Pobres ricachonerío de Gipuzkoa! ¡Quedándose fuera de la lista Forbes otro año más!
En fin... el lado oscuro de este proceder del PNV puede tener una respuesta luminosa en las sabias palabras (tomadas prestadas, sin sic...) del gran José Mujica, expresidente de Uruguay, que diagnostica que el que no tenga límite la insaciabilidad de «acumuladores» es un gran problema por resolver que tiene la especie humana, que es nuestro.
También asegura Mujica, para los de espíritu empresarial, que la generosidad es el mejor negocio y que pobres son aquellos que precisan mucho... y largos etcéteras más pueden añadirse dichos por el gran político Mujica, referidos al caso, que descalifican las medidas antisociales del señor Olano, que nos miente a sabiendas.
No es que haya guerra de ricos contra pobres, hay avaricia insaciable en el corazón que bombea capitalismo.