Relación entre suicidio y desahucio
Recientemente nos ha conmocionado un nuevo suicidio de una persona cuando el agente judicial iba a entregarle la papeleta de desahucio para que abandone su vivienda por impago del préstamo de la hipoteca. No por repetida es menos dolorosa la muerte violenta que se produce como consecuencia de unas leyes inhumanas que interpretan los jueces y que terminan con tragedias como la de este ser humano.
En una entrevista en la televisión a una psiquiatra un periodista le pregunta si existe una relación entre el suicidio y los desahucios. Responde categóricamente que no, que no está demostrado, que existen otras causas más determinantes. Ante esta afirmación uno se queda sorprendido: se debe entender que este caso y los múltiples que se vienen produciendo en los que ante la presencia del notificador del desahucio, que la víctima decida arrojarse por el balcón por sentirse desesperada por no poder atender sus compromisos, en ese caso, según la psiquiatra, no existe una correlación plena entre el suicidio y el desahucio?
Que esa evidencia de la existencia de la correlación no requiera explicación científica alguna y que los que deciden terminar con sus vidas lo hagan por razones graves y no por querer protagonismo o porque están aburridos de vivir, tal como parece que se deduce de las respuestas de la psiquiatra, no deja de ser un sarcasmo para quitar hierro a la tragedia de la noticia para tranquilizar a la población.
Porque si ante la presencia del agente notificador del desahucio, si el destinatario del documento decide de inmediato arrojarse por la ventana, que alguien explique qué otro argumento podría tener para actuar de esa manara trágica. Es imprescindible un toque de humanidad hasta en los juzgados y entre los que ejecutan las órdenes. No merece la pena pedírsela a los políticos, a las autoridades o a los bancos, se enfadarían o se reirían.