Repetir juicios
Las dictaduras caen tarde o temprano, por lo menos en Europa, que es en donde estamos. Todas han fenecido excepto una, que de esta forma confirma la regla.
La democracia adulterada es el peor de los sistemas posibles, ya que su entramado es diabólico. Además, nunca desde el exterior se ayudará ningún cambio que sirva de ejemplo para la mayoría de la población. A la UE le interesan estados a-democráticos, lo mismo que partidos criminales, para implementar sus exigencias de forma sibilina.
La democracia al uso es la hipocresía en toda su dimensión. Por fortuna cada vez más ciudadanos ven de qué va el percal en el que la ciudadanía es una mera comparsa. ¿Controlan los ciudadanos al ejército, al sistema judicial, al legislativo, a las fuerzas de represión, a su propia cultura? Con toda rotundidad no, ni por asomo.
Las elecciones son la fiesta de toda esta comedia miserable y criminal. El objetivo urgente es desmontar todo este entramado cínico, corruptor e inservible para la mínima decencia. Pensar en cambiarlo con los votos es estúpido. Los cambios son relación de fuerzas y nunca llegan ni llegarán por los votos, en las circunstancias actuales.
Por eso repetir juicios, como repetir referendos, es algo intrínseco respecto a los que dominan los resortes del tinglado democrático.
No se quiere cambiar por la sencilla razón que hay un grupo que vive muy bien de toda esta superchería. Ir contra esta democracia, es lo mismo que ir contra la vida, a pesar que se muera en la clandestinidad, en los hospitales, como consecuencia de este "maravilloso" sistema de vida que nos ofrece una democracia inexistente, arropada por una partidocracia, que juega con unas reglas impuestas e inamovibles, impidiendo la menor posibilidad de cambio.