Hacia un nuevo modelo de relaciones laborales
La secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, y la responsable de Negociación Colectiva, Garbiñe Aranburu, explicaron ayer su propuesta para articular un nuevo modelo de relaciones laborales, una iniciativa que trasladaron la víspera al consejero de Lakua Juan María Aburto y que, insistieron, es viable si hay voluntad política para llevarla a cabo. De esta forma, la central abertzale mueve ficha y fija posición en un tema que exige cambios estructurales urgentes y que probablemente sea uno de los más acuciantes tanto en lo que se refiere a la actividad sindical como a la de las instituciones, que se ven incapaces de revertir el crecimiento del paro y de desatascar el pésimo clima existente en buena parte del tejido empresarial de este país.
La implantación de un marco propio de relaciones laborales es una reivindicación tradicional de la mayoría sindical cuya vigencia se ha visto acentuada debido al desequilibrio causado por las reformas que consecutivamente ha aprobado el Gobierno español, primero con el PSOE y luego con el PP. Con la excusa de la crisis se ha fijado un nuevo contexto legal que complica al extremo cualquier negociación, pues todas las bazas están ahora en manos de la patronal y se ha abocado a numerosas empresas a conflictos con tintes casi numantinos. Los ejemplos de plantillas en lucha permanente se han multiplicado en los últimos meses. Asimismo, el concepto que las instituciones y algunos sindicatos tienen del diálogo social ha acentuado ese escoramiento hacia las posiciones de la clase empresarial.
Frente a esta realidad, dañina para la clase trabajadora pero también para la economía vasca, ya que impide asentar en las empresas una estabilidad crucial para relanzar su actividad, se impone un nuevo modelo que permita crear y garantizar el empleo y que se sustente en un debate integral y participativo de lo que deben ser las relaciones laborales. Ya hay una propuesta sobre la mesa y el acuerdo es posible si hay voluntad, aunque este suele ser el ingrediente más complicado de hallar.