Impulso a la resolución desde Argentina
El Senado argentino acogió ayer un acto de apoyo al proceso de paz en Euskal Herria organizado por diversos agentes como el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) de Argentina, el Grupo Internacional de Contacto (GIC) y Lokarri, entre otros. Con ello, la sede parlamentaria de Buenos Aires fue testigo de las más de 300 adhesiones que representantes de partidos políticos, instituciones, organizaciones del ámbito de los derechos humanos, de la sociedad civil y la diáspora vasca en aquel país otorgan a la resolución del conflicto. Un nuevo empujón que vuelve a llegarnos desde miles de kilómetros de distancia, tomando el relevo de los encuentros realizados en 2013 en México y en junio de este año en Uruguay. Y se suma también a la declaración firmada el 24 de octubre en Baiona por los principales partidos de Ipar Euskal Herria requiriendo la implicación del Estado francés.
Se trata de un respaldo caracterizado por la pluralidad y la talla de quienes lo sustentan. En esta ocasión destacan las firmas de los expresidentes de Argentina Carlos Saúl Menem y Eduardo Duhalde, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo. Diversidad que quedó patente en los iniciativas previas ya citadas, dando ejemplo de que la madurez política y el compromiso con la paz deben y pueden pesar más que los intereses partidistas. Desde el respeto al ideario de cada cual, radicalmente opuestos en algunos casos, pero primando los principios democráticos que han de sustentar la vía hacia la resolución, ya marcados por la Declaración de Aiete.
Un sentido de la responsabilidad del que carecen hasta el momento los gobiernos de Madrid y París. Anclados en estrategias estériles, su implicación con la resolución y la construcción de la paz sigue brillando por su ausencia. En Euskal Herria el proceso se viene caracterizando por la unilateralidad, superando la resignación que generan los continuos obstáculos que se empeñan en mantener otras partes implicadas y, se supone, interesadas en poner fin al conflicto. En Argentina se ha dibujado un nuevo trazo del camino a seguir; sería positivo que siga avanzando con nuevos compañeros de viaje.