Infancias represaliadas aún por reconocer en Argentina
María Esther Ramírez y sus dos hermanos presenciaron cómo los militares acribillaban a su madre. Ocurrió en la noche del 15 de marzo de 1977 en la provincia de Buenos Aires. Una jueza los derivó al Hogar Casa Belén, donde sufrieron todo de maltratos físicos y síquicos. Su padre, exiliado en Suecia, tuvo que esperar hasta la instauración de la democracia para que la jueza se los devolviera. Delia Pons fue una pieza clave en el complejo engranaje que permitió el robo de menores durante la dictadura. Ante las Abuelas de Plaza de Mayo llegó a jactarse de que nunca tendrían la custodia de sus nietos. El testimonio ha sido recogido, casi medio siglo después, por la docente e investigadora Mónica Szumurk en el libro «Malmö, una historia argentina».
En otro reciente documental, esta vez audiovisual y producido por “Página 12”–«Un viaje al infierno, las historias nunca contadas de los chicos en los campos de concentración»–, otros narran sus vivencias. Teresa Laborde nació en el asiento de un Falcón, y pasó 15 días detenida-desaparecida junto a su madre. Daniel Santucho también nació durante el cautiverio de su progenitora, desaparecida. Fernado Peréz, con ocho años, sufrió un simulacro de fusilamiento frente a sus padres. Ángela Urondo, que no sabe con exactitud cuánto tiempo pasó encerrada, recobró su identidad a los 20 años...
En el reciente juicio por los crímenes cometidos en la Comisaría 5 de La Plata, la Fiscalía sostuvo que «el daño infligido a niños y niñas y adolescentes tuvo entidad propia y respondió a una estrategia de control y disciplinamiento que los convirtió en destinatarios directos de la violencia del terrorismo de Estado».
Si bien son muchas las dimensiones en que se ha avanzado en Argentina respecto a los impactos de la dictadura, a 50 años del golpe aún hay quedan mapas por trazar y reconocimientos pendientes, entre ellos el de las infancia represaliadas. Y un gobierno de ultraderecha memoricida que no lo va a poner fácil. Son historias que conviene escuchar también desde Euskal Herria, universales en su significado e imprescindibles para sacar lecciones políticas.