Respaldo internacional al proceso colombiano
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, inició ayer en Madrid una gira por Europa con el fin de recabar apoyo internacional para el proceso de paz entre su Gobierno y la guerrilla de las FARC. Un proceso que no sin dificultades se ha ido abriendo camino hacia una salida política y que ya cuenta con significativos avances que suponen, a su vez, una muestra de la voluntad de las partes de solucionar mediante el diálogo un largo conflicto que desangra el país. Las negociaciones de La Habana afrontan ahora su fase más compleja, en la que se abordarán las cuestiones relativas a las víctimas y la justicia transicional, así como al desarme, la desmovilización y la reintegración.
No cabe sino desear suerte a ese proceso y, junto a ese deseo, brindarle todo el apoyo internacional posible, lo que supondrá un factor de gran importancia para una conclusión positiva. Lo pide la sociedad colombiana, quien ha padecido directa y más crudamente el conflicto, y lo merece. Ayer el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, transmitió a Santos el apoyo político y económico de su Ejecutivo y su compromiso para que la Unión Europea también lo respalde. De hecho, la UE ya debate sobre posibles vías de ayuda financiera de cara a la resolución del conflicto colombiano. Un respaldo plausible que, sin embargo, debería extender a la resolución de otros conflictos en su propio seno, concretamente el vasco.
Capítulo aparte merece la postura del Gobierno español al respecto. Su apoyo al proceso colombiano es tan acertado como hipócrita su actitud ante un conflicto del que es parte. En La Habana negocian un Gobierno y una organización «terrorista», según la denominación de los gobiernos tanto colombiano como español, lo que no es óbice para que el Ejecutivo de Rajoy apoye una salida política. Sin embargo, envía a la Audiencia Nacional a personalidades de prestigio internacional por verificar el comienzo del desarme de una organización que lo ha abordado unilateralmente.