Sorpresas e hitos que confirman tendencias

Los resultados de la segunda vuelta de las elecciones municipales en Ipar Euskal Herria no han sido una traslación mimética de los de la primera vuelta y, aunque las alianzas entre las diferentes fuerzas en liza pudieran dejar entrever unos pronósticos más o menos seguros, el voto ciudadano ha hecho saltar la sorpresa en no pocas localidades vascas. Por otra parte, sea en su papel de árbitro o como alternativa creíble de gobierno, los abertzales de izquierda han irrumpido con fuerza en estas elecciones. Tanto por el número de representantes obtenidos y por la extensión territorial de esta representación como por haber alcanzado hitos nunca antes conocidos en la historia de Ipar Euskal Herria -gobernar por primera vez un pueblo de más de 6.000 habitantes como Ustaritze-, la irrupción abertzale no es algo casual ni accidental. E indica que nada sólido se construirá en el futuro de la gobernanza municipal sin unas alianzas que no tengan en cuenta inquietudes como el reconocimiento institucional del territorio o la oficialidad del euskara en la vida pública.

La sorpresa más destacable puede considerarse la derrota en Biarritz del jefe de la UMP, Max Brisson, frente al centrista Mixel Veunac. Llamativa es también la victoria por 26 votos en Baiona de Jean René Etchegaray sobre el socialista Henri Etcheto, así como la confirmación de la derrota en Angelu del dinosaurio jacobino Jean Espilondo, con todo el significado simbólico que ello tiene. En Maule repite Michel Etchebest y Kotte Ezenarro recupera la alcaldía de Hendaia encabezando una alternativa progresista en la que participaban los abertzales.

Precisamente Hendaia -como Urruña o Ziburu- simboliza la evolución de una parte del socialismo hacia una democracia de proximidad, construida mano a mano con los abertzales, abierta a sus demandas y a todos los progresistas de buena voluntad que apunta a la conformación de una alternativa de izquierda para Ipar Euskal Herria. Envía, además, una señal poderosa al otro lado del Bidasoa. Esa tendencia, junto con la confirmación de los abertzales como opción relevante, constructiva y cada vez más determinante permite mirar el futuro con optimismo. No faltan fuerza y razones para confirmarlo.

Recherche