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Otegi reivindica la autocrítica real, la empatía y el sentido común

Arnaldo Otegi destacó ayer la necesidad de «ofrecer al pueblo un proyecto independentista y de liberación sólido» para este país. Entrevistado en exclusiva por ETB, habló de autocrítica, de la situación de los presos, de las víctimas de ETA y de cuestiones personales que le han afectado durante su estancia de seis años y medio en prisión.

Primacía de lo colectivo sobre lo individual y escuchar antes que hablar. Arnaldo Otegi vuelve a aplicar la norma que utilizó cuando salió de la cárcel en agosto de 2008. Ayer declaró que va a pasar «un tiempo no hablando con la gente sino escuchando a la gente», ya que la gente «nos ha demandado un país que busca construir una sociedad más justa». En ese sentido, destacó la necesidad de reformular y ofrecer a la sociedad vasca «un proyecto independentista y socialista de liberación sólido».

No ve que en los últimos años el independentismo se haya debilitado, sino que cree que falta una oferta de «proceso independentista». Aseguró que en los tres días que lleva fuera de prisión ha «visto que cada vez menos gente cree que en el Estado español se van a respetar a Euskal Herria y nuestros derechos sociales. La única vía es un Estado propio». Si el independentismo está a la baja, se preguntó por qué hay «miedo a preguntar al pueblo». Y recordó que «si el pueblo no lo quiere, no seremos independientes». En todo caso, él se mostró «convencido» de ver una Euskal Herria independiente.

Entrevistas exclusivas

Arnaldo Otegi ofreció ayer dos entrevistas en exclusiva en los informativos del mediodía de ETB1 y ETB2. La primera pregunta, después de haber pasados seis años y medio en la cárcel, fue por la autocrítica («¿Qué ha hecho mal la izquierda abertzale?») y cortando al entrevistado para demandarle «concreciones» y ejemplos.

Como dijera en el acto del martes en Elgoibar, Otegi defendió el valor de esta autocrítica como muestra de honestidad con el pueblo al que se debe y por el que se lucha y no como «signo de debilidad».

A la petición de un ejemplo concreto, reconoció que la izquierda abertzale «no supo interpretar durante años lo que este pueblo quería», ya que «la sociedad vasca exigía que el fin de la lucha armada se diera antes». A renglón seguido también reivindicó con «orgullo» el papel de la izquierda abertzale en el cambio de situación, algo «que la gente ha sabido reconocer», constató.

Desarme y presos

Cuestionado por la disolución y el desarme de ETA, dejó constancia de que en estos temas «no se puede hablar con total libertad», apuntando que «hasta los titiriteros van a prisión». Recordó que ETA ha mostrado su disposición a materializar su desarme y que el Estado español es un «rara avis» en el mundo al no estar dispuesto a implicarse. Otegi mostró su convicción de que el fin de la lucha armada es definitivo y que ETA «sabrá hacer lo que deba hacer».

Cuando le preguntaron por los presos, aprovechó la ocasión para saludar a los encarcelados en El Dueso, Logroño y otras prisiones en las que se capta ETB. Fijó en la base de esta cuestión la necesidad de que todos los prisioneros y refugiados «puedan volver a casa», y defendió que todos los caminos son buenos para ello.

Inquirido sobre la propuesta de cambio de estrategia para cumplir la legalidad, explicó que él ha estado ya 14 años en prisión y que los presos viven «cumpliendo con la legalidad ordinaria», mientras que los que hacer «forzar» esa legalidad para no cumplirla son los estados. En cualquier caso, dejó sentado que «los que tienen que decidir son los presos» y ahí encontrarán el apoyo de la izquierda abertzale.

Sin rehuir responsabilidades

A Arnaldo Otegi le preguntaron si será candidato a lehendakari e insistió en que «lo que necesita este país es un proyecto común construido entre la gente trabajadora». Aseguró que lo trascendental es el proyecto, y luego vendrá el hablar de elecciones y candidatos, que también considera importante.

Le cuestionaron sobre si no se han puesto demasiadas expectativas en su salida y, sincero, reconoció que él mismo piensa que sí, aunque precisó que «en todo caso, no soy de los que rehuyen sus responsabilidades. Aportaré mi granito de arena».

Víctimas

Recordó que en estos años de cárcel ha perdido a su madre, a su suegro y a otros allegados, pero «eso no me ha llevado a ser rencoroso con quienes me metieron en la cárcel».

Indicó que ha empatizado con «aquellos que sufrieron la violencia armada» y abogó por alcanzar el estadio de pensar que no hay víctimas de un lado u otro, sino que «todas son de todos. La izquierda abertzale está trabajando en ello».

Arnaldo Otegi cerró su entrevista repitiendo una frase de Nelson Mandela tras salir de la cárcel: «Viviendo en rencor sigues siendo prisionero».