Mauricio Rodriguez-Gastaminza Suarez
Militante de Antikapitalistak EH, Miembro de Podemos Bilbao
Hacia la Unidad Popular en Euskal Herria

No queremos que nuestros descendientes descubran que se fustró una oportunidad única porque elegimos ser cabeza de ratón, en lugar de cola de león.

2015/07/28

Hace sólo unos días, personas vinculadas a la UPV/EHU y a diversos movimientos sociales, presentaron una iniciativa por el cambio y la autodeterminación en el ámbito político de la CAV y Nafarroa. La propuesta va dirigida a la construcción de un bloque electoral que englobe a Podemos, EH Bildu, Ezker Anitza, Equo y Movimientos Sociales. Descarta extenderla a PNV, PP y PSE, partidos que se identifican claramente con el inmovilismo social, político e institucional, que nos impide avanzar hacia un tipo de sociedad que represente las legítimas aspiraciones y reinvindicaciones de éste pueblo.

Si realmente queremos echar de las instituciones a los partidos que obedecen a los intereses de una minoría oligárquica, el único camino posible es la construcción de un bloque electoral de unidad popular que agrupe a todos los partidos, movimientos y personas que apuesten decididamente por un cambio social igualitario, justo y solidario. También entendemos que la fachada de esta alternativa para el cambio, se debería construir en torno a los movimientos, pasando la diversidad de siglas a un segundo plano aunque, éso sí, con el decido apoyo e implicación de los partidos que las representan.


Somos conscientes de las dificultades que conlleva ésta tarea, pero sólo con un repaso objetivo a la realidad social en la que nos hacen vivir, nos daremos cuenta que el esfuerzo merece la pena. Una mayoría de la sociedad vasca está pagando con su trabajo, sus impuestos y sus sacrificios no deseados, los obscenos beneficios de una minoría. La desigualdad, los deshaucios, las costosas y gigantescas infraestructuras, la voracidad bancaria , los recortes de todo tipo, etc... son cuestiones vitales que afectan a toda la población, y si no conseguimos revertirlas, ésa misma población nos pasará factura, y con razón.

Apostamos, sin ambiguedades, por el derecho democrático de autodeterminación, ése derecho al que el PNV siempre está echando el freno, ya que sabe perfectamente que en una futura Republica de Euskal Herria, perdería su poder hegemónico y sus relaciones interesadas, económico-políticas, con la oligarquía española representada por el PPSOE.

Esta unidad popular debería de dotarse de un programa mínimo que pueda ser asumido por todas la fuerzas que vean deseable la confluencia electoral, pero que ilusione a la mayoría de la gente que desea un cambio radical, y no un mero maquillaje y cambio de gestos para la galería. Un programa que recoja, sin ambigüedades, una auditoría ciudadana de la deuda, un proceso constituyente que dé un giro de 180 grados al caduco marco institucional actual, una escuela pública de calidad, sanidad gratuita y universal, la profundización decidida del proceso de paz y una sociedad laica que termine con los actuales privilegios de la iglesia católica. Sería, como base de debate, el documento de 10 puntos, "Moviendo ficha", con el que Podemos se presentó a las pasadas elecciones europeas.

Por todo esto, creemos que utilizando la generosidad solidaria, todas las organizaciones progresistas, de izquierda, y que decimos representar a la gente de abajo, a  las clases trabajadoras y populares, tenemos que hacer un esfuerzo real de confluencia, sepultar los pequeños matices y lograr ésa Unidad Popular que se necesita para una transformación radical de éste tipo de sociedad.

No queremos, que dentro de unas décadas, cuando los libros de historia traten sobre este trascendental periodo, nuestra descendencia descubra que se fustró una oportunidad única porque elegimos ser cabeza de ratón, en lugar de cola de león.