Presidente de Gure Reala R.Z.E
Real Sociedad: no al segundo medio día de ayuda al Club

Muchas veces hemos dicho que la Real Sociedad, más allá de los presidentes y consejos de turno, de los jugadores que nos hacen soñar, de los entrenadores, es un club que permanece en el tiempo por los aficionados que la sustentan. Y un reflejo de todos ellos son los que acuden a Anoeta, y que plasmando su fidelidad en un abono, aportan año tras año su grano de arena para que la Real siga existiendo como la conocemos.

2017/02/22

Sabido es que en una era en la que las televisiones suponen la mayoría de los ingresos del Club, la importancia de los abonados en el balance ha ido disminuyendo. Y, al parecer, eso es lo que es lo único que el actual consejo de la Real parece tener en cuenta.

Cuando se ha presentado un ejercicio con superávit final, cuando se regalan entradas en partidos, cuando empresas colaboradoras cuentan con entradas a repartir entre sus clientes o proveedores, mientras los abonados han pagado por todos esos partidos por igual, se les castiga desde la actual dirección del Club a pagar un segundo medio día de Club, por si antes no habían demostrado suficiente amor a los colores. Y este amor el Consejo solo lo ve en forma de billetes. No se puede pretender llenar Anoeta a base de estrujar el bolsillo del aficionado que paga religiosamente. En un momento clave para la captación de nuevos socios por la cercanía del nuevo campo, estas medidas no hacen más que alejarlos.

Es hora de plantarse. Cuando este consejo nos hizo pagar un medio día del Club con motivo de la visita del Barcelona, fue un clamor entre los aficionados la protesta ante esa medida. No fueron pocos los que devolvieron el cargo. Hoy con motivo del derby vasco se nos vuelve a castigar, y se nos anuncia el cargo bancario a partir del próximo jueves. Desde aquí animamos a los abonados a mostrar a nuestros dirigentes nuestra protesta con la única forma que al parecer entienden, que es la devolución del cargo presentado.

La buena marcha del equipo, la ilusión que tenemos todos por hacer algo grande esta temporada no se corresponde con la comunión que el Consejo debe buscar entre equipo y afición. Más bien hace lo contrario y vibraremos con nuestro equipo, desde la posición que nos quieren colocar, es decir, al otro lado del televisor y no en la grada de Anoeta. Y será una decisión muy dolorosa pero necesaria