Para que te respeten, ¡respétate!
Javier Orcajada Del Castillo
2016/08/23

Así hostigaba un filósofo griego a los políticos desde el Agora. Esta ya consagrada admonición sería de aplicación a las máximas autoridades hispanas que administran los fondos públicos: Uno, Montoro, Ministro de Hacienda; el otro, De Guindos, como estratega de la planificación económica. Ambos han tomado una serie de medidas coyunturales que parecen ocurrencias y da la sensación de responder a delirios que confunden con realidades. Aproximándose las elecciones del 25 de junio se decretaron rebajas en varios impuestos porque, argumentaban, era un compromiso adquirido con los electores en su programa electoral. Aducían que la vertiginosa recuperación económica experimentada lo permitía. También la UE nos amonestó porque el 2015 se cerró con un déficit del 5,1%, cuando el compromiso era del 4,5%,. Ello supuso una sanción de 2.000 millones y más recortes. De Guindos, altanero, afirmó que no habría multa y que el déficit no era el que denunciaba la UE.

Como estábamos en campaña había alegría y hasta euforia, y en Europa estaban estupefactos por el aplomo y cinismo del gobierno español. Pasada la borrachera electoral se anuló la multa y se alargaba hasta el año 18 la consecución del objetivo de déficit, pero se anuncia la visita de los «hombres de negro», con nuevos recortes de más de 10.000 millones. Habría que preguntar a nuestros estrategas si no consideran una tomadura de pelo a la ciudadanía y una temeridad suicida el anuncio de rebajar impuestos que tarde o temprano habrá que reconocer para mayor desprestigio de España ante los organismos internacionales. Se trata de una fantasía más que se vende a la ciudadanía que, engañada, creyó que éramos el paradigma de la recuperación económica mundial Montoro y De Guindos llevan una dirección errática y, según opinión general entre los expertos, están considerados los peores ministros de la UE.

Por eso, si no se respetan a sí mismos, ¿cómo quieren que les respeten en los países serios? ¿No eran conscientes de que bajar impuestos por motivos electorales, siendo vigilados de cerca, se consideraría una tomadura de pelo a la UE y a los electores? Respétense para que les respeten y aprovechen ahora para buscarse un apaño dorado en alguna multinacional como ha hecho Durao Barroso…