El acuerdo deseado, y también el posible
2015/07/01

Las 74 páginas del acuerdo programático del Gobierno del cambio en Nafarroa conocidas a última hora de la tarde de ayer suponen una hoja de ruta extensa y detallada, más incluso de lo que se podía prever de antemano al confluir cuatro fuerzas políticas tan distintas en origen, trayectoria, prioridades e incluso objetivo. En un plazo de tiempo razonable, ahí se ha definido la vía para recuperar derechos sociales y políticos perdidos, el modo de potenciar el Estado del Bienestar desmantelado en estos últimos años, el impulso al autogobierno maltratado y a la capacidad de decisión negada, la introducción de mecanismos de transparencia inéditos... Es un programa muy social y por tanto mayoritario, con vocación expansiva y ganadora. Un programa para empezar a andar pero, a la vez, para llegar muy lejos.

Es también, en consecuencia, un acuerdo transformador, práctico (pragmático si se prefiere) y progresivo, que da bases sólidas al cambio. Porque nadie puede ser tan ingenuo de pensar que voltear la situación creada por décadas de régimen es algo que se vaya a poder lograr en un plazo de cuatro años. Con todo, el programa es suficientemente concreto en medidas y objetivos como para vaticinar que allá por 2019 Nafarroa será muy diferente, y sin duda mejor, incluso aunque no se lograra materializar todas las iniciativas consensuadas.

Se engañará quien, pese a la amplitud del texto, lea el documento buscando vacíos en lugar de poner en valor las 74 páginas repletas de compromisos. Porque, aunque resulte obvio apuntarlo, este programa no es el de Geroa Bai, ni el de EH Bildu, ni el de Podemos, ni el de I-E. Es la herramienta de una mayoría social que ha emergido para cambiar la dirección que había dado a Nafarroa y a sus propias vidas un régimen durante mucho tiempo muy poderoso. Algo que hace poco parecía imposible, que tras las elecciones todavía sonaba a labor titánica, pero que hoy ya está aquí, está pasando.