Asociación Palestina Biladi
La Nakba palestina

La «Nakba» es una denuncia contra el proyecto sionista apoyado por las grandes potencias occidentales destinado a sustituir la presencia histórica de la población palestina árabe en Palestina por un complejo colonialista sionista extraño a la región.

2016/05/15

Su objetivo sería provocar una separación estratégica entre las dos alas del mundo árabe que actuaría de barrera ante su posible anhelada unión nacional e impedir su desarrollo económico, político y social. De esta forma se evitaría el resurgir de una posible potencia al sur de Europa y se continuaría con el control de sus pasos marítimos y  recursos energéticos y minerales.

La Sociedad de las Naciones, creada en 1919 a iniciativa de EEUU por las potencias ganadoras de la Primera Guerra Mundial, asignó en 1922 el mandato sobre Palestina a Gran Bretaña, potencia que ya ocupaba Palestina desde 1917 al arrebatarla al Imperio Otomano que estaba en control de Oriente Medio hasta entonces. Se le encomienda implementar una política que garantizase los intereses de la inmigración judía y la creación de un hogar nacional judío en Palestina. Dicha política se ha ejercido en detrimento de la población palestina árabe originaria y autóctona. Los ocupantes ingleses no permitieron a la ciudadanía palestina tener una entidad política durante su mandato al igual que el resto de sus hermanos de los países árabes recién formados.

La existencia del Estado de Israel hubiera sido prácticamente imposible si no fuera por la Segunda Guerra Mundial. Hasta entonces y a pesar de los esfuerzos del sionismo internacional el número de los inmigrantes judíos era comparativamente reducido respecto a la población palestina árabe donde apenas llegaban a representar la quinta parte de la población. Pero las trabas impuestas por los países occidentales a la entrada en sus países de inmigrantes judíos huidos de la persecución nazi dejaban a aquellos con pocas opciones que no fueran dirigirse hacia Palestina. De ese modo se manifestaba perfecta complicidad con el objetivo del sionismo de crear un estado judío en las tierras palestinas. A ello se une el apoyo de EEUU que emergió como líder mundial y donde el capital y la propaganda sionistas tenían influencia decisiva en las elecciones americanas.

Al final del mandato en 1948 y a pesar de todas las presiones británicas y los esfuerzos de los judíos europeos y EEUU en apoyo de la colonización sionista Palestina seguía siendo árabe donde los sionistas no pasaban de la tercera parte de la población y las tierras que poseían no pasaban de 5,7% de la tierra de Palestina histórica.
A pesar de ello la ONU decreta en 1947 la partición de Palestina en dos estados. A los judíos les concedió el 55% de las tierras de Palestina siendo además las más fértiles. Las bandas sionistas judías llevaron a cabo una serie de ataques, actos terroristas y masacres contra la población civil palestina para vaciar la zona asignada por la ONU de la población palestina y conseguir así una mayoría judía. Una de las masacres más conocidas fue la de Deir Yasin donde fueron masacrados más de 150 civiles, la mayoría niños, mujeres y madres embarazadas.

No contentos con ellos se lanzaron a ocupar los territorios asignados al estado árabe de Palestina. Ese hecho llevó a la intervención en auxilio de los palestinos los ejércitos de los países árabes vecinos recién formados y poco preparados y a menudo bajo mando de oficiales ingleses. Su objetivo era conservar los territorios asignados por el Plan de Partición al estado árabe. Los israelíes, valiéndose de su superioridad militar adquirida en los ejércitos de los aliados, del apoyo que les fue prestado por las fuerzas de ocupación británicas y de las treguas decretadas que les permitió un rearme intensivo, consumaron el desastre conocido en el mundo árabe como la «Nakba».

Cuando acabó la guerra el estado sionista se había quedado con el 78% de las tierras, dejando más de 400 pueblos completamente destruidos y forzando la expulsión de tres cuartas partes de la población palestina, es decir más de 750.000 personas. De esa forma se creó el problema de refugiados más largo de la historia. Sus casas abandonadas, pueblos y ciudades vacías pero con todas sus infraestructuras intactas son a partir de entonces ocupadas y utilizadas por los nuevos inmigrantes judíos en su mayoría europeos. Aproximadamente una tercera parte de los refugiados en el mundo son palestinos.

Como consecuencia se crea el estado sionista de Israel sin que se haya creado un estado palestino como preveía la resolución de partición de Palestina. La comunidad internacional viendo con horror las consecuencias de su decisión de partición promulgó la resolución 194 de Naciones Unidas decretando el derecho de los palestinos al retorno a sus hogares y su indemnización, resolución que nunca ha sido implementada.

Desde entonces Israel, fiel a su identidad y cometido, emprendió una política militarista, amenazante y expansionista. Puso en marcha un proyecto nuclear para usos militares, inauguró una carrera armamentista en la zona y efectuaba incursiones y ataques frecuentes en las fronteras de sus vecinos.

Su política expansionista se ha reflejado en varias guerras a lo largo de los años. Participó en la agresión tripartita contra Egipto en 1956. En 1967 Israel lanza un ataque relámpago conquistando la península del Sinaí en Egipto, arrebatando a Siria las estratégicas Alturas del Golán con sus importantes recursos hídricos y ocupando Cisjordania y Gaza llegando a dominar de ese modo toda a la Palestina histórica acabando de nuevo con la posibilidad de crear un estado palestino.

Sin embargo, la comunidad internacional nunca ha reconocido esta invasión ilegal del régimen de Tel Aviv y reclamó la devolución de los nuevos territorios ocupados y considera ilegal todas las alteraciones que los sionistas comenzaron de inmediato a poner en práctica como la anexión de Jerusalén y las alturas del Golán lanzándose a construir asentamientos en las tierras anexionadas y ocupadas.

De nuevo el expansionismo israelí se refleja en la ocupación del sur del Líbano en 1982 aprovechando la guerra civil libanesa. Llegó hasta la capital Beirut y logró expulsar a la OLP del Líbano y dispersar sus fuerzas por varios países árabes con sede en Túnez. Inmediatamente encubre bajo supervisión de su ejército una de las matanzas más horrendos y cobardes del siglo XX, la de los campamentos palestinos de Sabra y Chatila. Estos campamentos estaban desarmados y sitiados por las fuerzas israelíes y las matanzas llevadas a cabo en su interior terminan con el asesinato a sangre fría de miles de refugiados palestinos todos civiles.  

Dentro de los territorios palestinos, la política de asentamientos y las consecuencias opresoras de la ocupación llevaron a la población palestina a levantarse en autodefensa. Son conocidas la primera Intifada llamada de las piedras en 1987 y que terminó con la firma en 2003 de los acuerdos de Oslo y la segunda Intifada donde Israel acabó destruyendo prácticamente toda la infraestructura pública administrativa de la Autoridad Nacional Palestina nacida de los acuerdos de Oslo y que terminó con el asesinato de presidente Yaser Arafat a finales de 2004.

Ese mismo año Israel pone en marcha la construcción del muro que alcanzaría unos 700 km llamada barrera de seguridad pero cuyo objetivo real es la apropiación de tierras, recluir a su población palestina en el menor terreno posible y diseminar Cisjordania. El muro fue declarado ilegal por el Tribunal Internacional de La Haya. Además siguieron las incursiones del ejército israelí, asesinatos selectivos, demolición de casas, corte de árboles, controles para dificultar el tránsito de los palestinos en su propio territorio, detenciones, todo aparte de proseguir la construcción de asentamientos.

Cabe destacar por su crueldad la política carcelaria y penitenciaria israelí utilizada como herramienta fundamental de la ocupación. Su objetivo es minar la voluntad y espíritu de lucha de pueblo palestino. La tortura es parte del sistema legal. Las condiciones físicas son elemento de tortura añadido. Es también legal la alimentación forzada de los prisioneros en huelga de hambre. Las cárceles israelíes son esencialmente políticas. Cerca de un millón de palestinos pasaron por sus cárceles desde la ocupación de Cisjordania en 1967. Desde entonces los israelíes mantienen de forma constante entre siete y diez mil prisioneros palestinos. Utiliza además la detención administrativa sin cargos ni juicio y con posibilidad de prórroga indefinida Incluyen cientos de mujeres y menores. Su objetivo es descabezar el liderazgo social y político de la población palestina.

Las elecciones legislativas palestinas de 2006 en Cisjordania y Gaza resultan en victoria del movimiento Hamas. Los intentos de su expulsión del poder por le lleva a alzarse con el control de Gaza. Con objeto de debilitar a Hamas Israel y sus aliados imponen un embargo criminal a Gaza mientras Israel llegó a lanzar en cuestión de pocos años tres ofensivas militares sobre Gaza con un balance aterrador de víctimas y pérdidas. El sitio militar y el embargo comercial a Gaza, con la densidad de población  mayor del mundo,  muestra el rostro del colonialismo israelí en su forma más cruda y despiadada.

En la actualidad y aprovechando la coyuntura de la guerra siria y la distracción mundial que la misma supone, Israel está acelerando sus planes centrados en judaizar Palestina con especial énfasis en Jerusalén. En este sentido está implementando leyes discriminatorias contra su propia población de origen palestino. Acelera la ampliación y construcción de asentamientos que se emplazan de forma que dividan Cisjordania en zonas separadas a semejanza de los bantustanes en la Sudáfrica del apartheid.  

Ante el nulo avance en la implementación de las resoluciones de la ONU sobre Palestina procede apoyar el llamamiento hecho por la sociedad civil palestina al BDS siglas por las que se conoce la demanda de Boicot, Desinversión y Sanciones al estado de Israel en tanto no cumpla con tres condiciones reconocidas por el Derecho internacional: el fin de la ocupación de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental; la satisfacción del derecho al retorno de la población palestina refugiada dispersa por el mundo y el fin de la discriminación que sufren los palestinos de nacionalidad israelí. Una campaña tan pacífica que debido a su éxito, Israel y sus aliados tratan de criminalizar a toda costa.

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