Javier Orcajada Del Castillo

El Derecho de Autodeterminación de las naciones

Recientemente un conocido catedrático de Derecho Constitucional expresaba en un medio de difusión nacional que el Derecho a la Autodeterminación no es reconocido en ninguna constitución mundial, fuera de las solemnes expresiones retóricas de derechos humanos que se proclaman el de autodeterminación para pacificar las ansias de los pueblos a la libertad, pero sin efectos prácticos. Añadía el experto que se entendería mal que una constitución, cuyo objetivo es mantener la cohesión del estado, vaya a reconocer el derecho a destruirlo. El catedrático se equivoca, seguramente porque es contrario a ese derecho, pues sería impensable que ignorara que existen varios países que lo llevan en sus cartas magnas.

Obama en la Asamblea de Naciones Unidas de 25 de noviembre de 2012 proclamó: «La libertad y la autodeterminación son valores universales.»

El premier inglés, Cameron, reconoce el derecho a la autodeterminación de Escocia, convocando un referéndum. Sobre Irlanda del Norte en junio de 2013 señaló «Lo correcto es presentar tus argumentos, defenderlos y permitir a la gente decidir.» Sobre las Islas Falkland el 2 de abril de 2012 afirma: «El Reino Unido mantiene el compromiso de apoyar el derecho de los habitantes de las Falkland y sólo a ellos, a decidir su propio destino.»

Alemania en el preámbulo de su Constitución se dice: «Los alemanes y los Länder… han alcanzado la unidad y la libertad de Alemania en la libre autodeterminación.»

Portugal en su artículo 7.3 de su Constitución señala: «Portugal reconoce el derecho de los pueblos a la autodeterminación, independencia y el desarrollo, así como el derecho a la insurrección contra todas las formas de opresión.»

La Constitución de Eslovenia en su artículo 3 señala: «Eslovenia es un estado de ciudadanos que se fundamenta en el derecho permanente e inalienable de la nación eslovena a la autodeterminación.»

En la Constitución francesa en es preámbulo se expresa: «…en virtud de estos principios y el de la libre determinación de los pueblos…»

Incluso la férrea Constitución española en su Adicional Primera reconoce los derechos históricos del los vascos…

Los textos legales que proclaman el derecho a la libre autodeterminación están ahí, no son sueños etéreos, otra cosa es que haya voluntad de exigirla y la actitud de los estados que han hecho de la unión territorial un dogma para defender los intereses de los poderosos.

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