El proyecto de investigación sobre la tortura de Lakua creará un censo y analizará 200-400 casos

El proyecto de investigación de la tortura impulsado por el Gobierno de Lakua contempla la creación de un censo en el que se incluirá el número de casos detectados desde 1960 a 2010 y se elaborará basándose en las denuncias de entre 200 y 400 casos.

NAIZ.INFO|GASTEIZ|2014/06/28 16:00|3 iruzkin
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Francisco Etxeberria y Jonan Fernández, en la presentación del proyecto, en marzo. (Andoni CANELLADA/ARGAZKI PRESS)

El Gobierno de Lakua ha remitido al Parlamento de Gasteiz su propuesta de proyecto de investigación de la tortura, que prevé crear un censo y analizará entre 200 y 400 casos comprendidos desde 1960 a 2010.

El Ejecutivo autonómico encargó el pasado mes de marzo la elaboración de este estudio a un equipo dirigido por el forense Francisco Etxeberria y al Instituto Vasco de Criminología (iVAC).

El documento ha sido remitido este sábado a los grupos parlamentarios y también se ha dirigido al Comité de Prevención contra la Tortura (CPT) del Consejo de Europa, para su valoración. La pretensión es que esté concluido en 2016.

El texto incluye el diseño de la investigación y de la metodología que emplearán para elaborar el estudio en los próximos dos años y medio.

El objetivo de la investigación es «desvelar la incidencia real» de este fenómeno en los 50 años comprendidos entre 1960 y 2010 y «establecer las conclusiones en materia de reconocimiento, reparación y prevención que pudieran tener lugar».

La investigación, que desarrollará el IVAC, estará coordinada por Francisco Etxeberria, el también médico forense Benito Moretin, el médico especialista en sicología de la salud Carlos Marín Beristain y la especialista en criminología e investigadores del propio instituto, Laura Pego.

Cinco estudios

Según recoge la información facilitada este sábado por Lehendakaritza, el trabajo se estructurará en cinco estudios complementarios, uno de ellos, un informe de análisis de la información documental disponible sobre «la prevalencia de malos tratos y torturas», o los elementos que analizan la investigación judicial en estos casos, con el objetivo de «recabar y analizar los informes realizados sobre la existencia de la tortura».

También se llevará a cabo un estudio que recoja toda la información existente «en diferentes fuentes» sobre los casos de tortura y malos tratos y, «si es posible», se tratará de contar con la víctima para «verificar la información». Este capítulo pretende «tener una aproximación de la dimensión del problema analizando las denuncias judiciales o sociales y conocer el grado de documentación que existe sobre estos casos».

De esta forma, se elaborará un censo en el que se incluirán el número de casos, clasificación por sexo, edad, territorio de la detención, motivo del arresto, situación legal tras la detención y cuerpo policial que practicó la detención.

También se investigarán entre 200 y 400 casos seleccionados «de forma representativa de entre las denuncias recogidas», si bien el número «dependerá de la dimensión del censo obtenido».

Se desarrollarán entrevistas «en profundidad» mediante la aplicación del Protocolo de Estambul –manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes– y se clasificarán en cuatro épocas (1960-1978; 1978-1990; 1991-2000; 2001-2013).

De esta manera, se evaluará la «credibilidad global de las denuncias» y se busca obtener información sobre «el grado de consistencia de los testimonios, otras pruebas documentales y el examen médico o psicológico de las secuelas y relatos».

El cuarto será un estudio «cualitativo, narrativo y específico» de «casos emblemáticos», uno 40 casos seleccionados del grupo anterior destinado a «conocer la experiencia humana de las víctimas, las consecuencias sufridas, las respuestas sociales e institucionales recibidas y el impacto en la vida de las víctimas, más allá de los datos estadísticos o la valoración médica o psicológica de los casos».

El quinto y último trabajo será el del informe final, con conclusiones y recomendaciones basadas en «la experiencia comparada internacional en materia de investigación, reconocimiento, reparación y prevención de la tortura y malos tratos».