Los testimonios de tortura protagonizan la primera sesión del juicio contra 28 jóvenes

«Fui coaccionado, obligado, golpeado y torturado». La explicación de Eneko Villegas sobre cómo la Policía española le obligó a firmar su declaración en comisaría resume lo escuchado en la Audiencia Nacional española durante la primera sesión contra 28 jóvenes independentistas. Cinco no se han presentado y la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, ha dictado una orden de busca y captura.

@albertopradilla|MADRID|2014/09/22|3 iruzkin
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Los jóvenes juzgados, ante la Audiencia Nacional. (J. DANAE/ARGAZKI PRESS))

En la sesión de la mañana han testificado Ander Maeztu, Garazi Autor, Izaskun Goñi, Oihana Lopez y el propio Villegas. Todos ellos han relatado haber sufrido maltrato durante su incomunicación a manos de la Policía española.

Previamente, la presidenta de la sala, Ángela Murillo, ha decretado orden de busca y captura contra Xabier Arina, Imanol Salinas, Jazint Ramírez, Irati Tobar e Igarki Robles, los cinco jóvenes que no han acudido a Madrid y que desarrollan una iniciativa de desobediencia en Loiola. Según ha indicado la magistrada, tras ser arrestados seguirán en prisión el desarrollo del juicio por «riesgo de fuga».

El macrojuicio político, que ha comenzado hoy, se basa exclusivamente en las tesis policiales y en las declaraciones obtenidas durante el régimen de incomunicación, en el que muchos de los jóvenes denunciaron haber sido torturados.

Nada más comenzar el juicio los jóvenes han dado la espalda al tribunal, mostrando carteles en favor de la resolución del conflicto vasco y contra los juicios políticos. Esto ha motivado la suspensión temporal de la sesión, que se ha reanudado pasada una hora y sin público. Los allegados de los jóvenes tampoco podrán presenciar las sesiones de mañana y pasado, según ha ordenado la presidenta del tribunal.

Testimonios de torturas

«Estaba paralizado por el miedo», ha indicado Ander Maeztu, al rememorar su detención, ocurrida el 22 de octubre de 2010. El joven ha explicado que le propinaron golpes y que le aplicaron «la bolsa». «Podían hacer conmigo lo que quisieran». No contó nada al médico forense ya que, en una sala contigua, y con la puerta abierta, se encontraban los policías que le habían maltratado. No obstante, no declaró ante el juez Fernando Grande-Marlaska, y le relató haber sufrido torturas.

En la misma línea se ha expresado Garazi Autor. «Me hicieron quitar el jersey y la camisa. Me tocaron los pechos. Recibí golpes en la cabeza, en la espalda y puñetazos en la tripa», ha explicado, remarcando que relató a los forenses el trato que estaba padeciendo.

Izaskun Goñi, que estaba incluida en las denominadas «listas negras» policiales, ha hablado sobre la «angustia» que padeció durante los dos años que transcurrieron desde que ofreció presentarse ante el juez y la detención incomunicada. «No dormía por la noche. Escuché que subían y se me nubló todo. Ya había llegado el momento. Se me cayó todo encima. Empecé a temblar y no podía parar. Tenía mucho miedo, estaba muy tensa y tenía pánico», ha relatado, sin poder evitar contener las lágrimas. Cabe destacar que entre las supuestas «pruebas» que presenta la Policía española contra Goñi, aparecen fotografías de una concentración de recuerdo a Ángel Berrueta, panadero de Donibane muerto por un policía español y su hijo el 13 de marzo de 2004, tras los atentados del 11M en Madrid.

«Si no contestaba a sus preguntas me pegaban, me obligaban a hacer ejercicios físicos y me desnudaban», ha denunciado Oihana López. Lo mismo ha ocurrido en el caso de Eneko Villegas, quien ha señalado que firmó la declaración policial coaccionado y también lo denunció ante Grande-Marlaska.

Por la tarde han declarado Ibon Esteban, Egoi Irisarri y Endika Pérez. Los dos primeros han denunciado haber sido torturados. En este sentido, Esteban ha mostrado a la sala una fotografía con el rostro de uno de los agentes que le maltrató, ya que logró identificarle. Además, ha negado el contenido de su testimonio ante la Policía, que firmó «obligado» por los tormentos.

Irisarri también ha dado cuenta de las torturas sufridas durante la detención. «En Canillas viví el infierno», ha remarcado, tras explicar que llegó a ser trasladado al servicio de urgencias del hospital Gregorio Marañón, en Madrid.

Finalmente, Pérez ha explicado que fue detenido en Ipar Euskal Herria poco después de participar en un encierro en Izpura en el que denunciaron la posibilidad de ser entregados al Estado español, donde corrían el riesgo de ser torturados.

La sesión se ha suspendido hasta mañana a las 10.00 horas. Está previsto que declaren otros diez jóvenes, entre los que la juez Murillo ha incluido a aquellos que hoy no se han presentado «si estos comparecieran».

ERLAZIONATUTAKO ALBISTEAK