El energético y odiado Leipzig fulmina al Atlético (2-1)

El Leipzig, conjunto más odiado en la Bundesliga por haber nacido en 2009 de la billetera del Red Bull, ha fulminado al Atlético de Madrid, que había ascendido a la categoría de candidato al título tras dejar en la cuneta al campeón Liverpool. El cuadro alemán se medirá en semifinales al PSG.

Natxo MATXIN|13/08/2020
Leipzig
Los jugadores del Leipzig celebran su pase a semifinales, donde se medirán al PSG. (Lluis GENE/AFP)

En una edición de Champions con numerosos equipos por estrenarse en su palmarés, el Leipzig ya puede considerarse el conjunto revelación del torneo, tras acceder a las semifinales, dejando en la cuneta a un Atlético de Madrid al que ha minimizado durante muchas fases del choque.

Equipo odiado a más no poder en la Bundesliga por ser un club surgido del dinero de la empresa de bebidas energéticas más popular del mundo, ha dejado claro sobre el césped del Jose Alvalade que complejos, los justos, con el mérito añadido de una victoria en la que no ha podido contar con su máximo artillero, Timo Werner, fichado por el Chelsea.

Ello no ha sido obstáculo para que el cuadro teutón intimidase a los colchoneros, igualándoles en su habitual intensidad –sin importarles el número de faltas–, pero especialmente sabiendo manejarse con velocidad y precisión en la circulación del balón en las inmediaciones del área madrileña.

Los de Simeone se han encontrado con la horma de su zapato, un rival tácticamente muy bueno, de la mano de un Julian Nagelsmann que ya dejó su impronta en el Hoffenheim y que va camino de hacer algo grande ahora con el Leipzig.

Después de un primer tiempo más bien físico –el VAR no ha considerado penalti un toque del meta Gulacsi en el pie de Saúl–, con no muchas llegadas de peligro, los goles han aparecido en la segunda mitad. Y bien pronto, pues un talentoso Dani Olmo, que ha llevado la manija de los suyos en el juego ofensivo, ha sorprendido de cabeza con un remate cruzado en el minuto 51 tras una gran jugada combinativa ante una defensa tan sólida como suele ser la del Atlético.

Con el 1-0 en el marcador, los colchoneros se han visto obligados a confiarlo todo a su gran apuesta de futuro, un Joao Félix que, a diferencia de otras ocasiones, esta vez sí se ha echado el equipo a sus espaldas, aunque no ha servido de mucho a la postre.

Con la entrada en el campo del portugués, su equipo ha mejorado de manera notable, pues el Leipzig no ha conseguido sujetarle en ningún momento. Una gran jugada individual suya ha acabado en penalti en el 70 que, un minuto más tarde, él mismo se ha encargado de transformarlo.

Parecía que el envite iba camino de la prórroga en el 88, pero uno de los escasos acercamientos del equipo germano en el segundo tiempo ha acabado con un chut desde la media luna de Adams, que ha golpeado en el pie de Giménez, cambiando totalmente la trayectoria para un Oblak que no ha podido hacer nada.

La euforia alemana ha dado paso al acoso sin cuartel del Atlético, desesperado por verse fuera de una eliminatoria en la que partía como favorito, pero el Leipzig, muy seguro con sus tres centrales –sobresaliente Upamecano–, no ha permitido más concesiones. Los de Nagelsmann se medirán en semifinales al PSG, que haría mal en pensar que lo tiene hecho.