Estos días se ha celebrado en Gasteiz la Semana del Cine Obrero, organizada por la Asociación de Víctimas del 3 de Marzo. La muestra ha contado con trabajos de ficción y periodísticos dónde se describen las duras realidades que antes y ahora acosan a la clase trabajadora en un capitalismo que no se detiene. El documental "La Batalla de Euskalduna", realizado en 1985, sobre el cierre del astillero y en plena reconversión industrial, continúa impactando y moviendo conciencias sobre la unión y la fuerza solidaria de algunas luchas obreras. El jueves, el guionista escoces Paul Laverty, colaborador del director Ken Loach, llegó a Gasteiz para recoger el premio con que le ha distinguido la Asociación 3 de Marzo. Laverty, referente del cine social más comprometido, en su discurso, insistió en esa misma idea y explicó cómo y por qué la solidaridad y la memoria pueden ser sujetos de la Historia y dos opciones colectivas donde todavía se puede encontrar e imaginar la esperanza de transformar la realidad. Recordó a Palestina y, una vez más, denunció la indiferencia política ante el genocidio y el expansionismo sionista que arrasa también al Líbano e Irán. Solidaridad y esperanza, dos ideas, refugio quizás de la resistencia y la desobediencia, que, hoy, toman las calles o navegan hacia Gaza.