A Albert Rivera lo quieren echar del despacho de abogados de postín en el que recaló tras el revés electoral que “olía a remontada”. Dicen que les “ha sorprendido su inactividad, su falta de implicación, interés y su desconocimiento más elemental del funcionamiento de una organización empresarial” y le acusan de bajo rendimiento, nula influencia y clientes inexistentes; “no estamos habituados en nuestra profesión a discursos vacíos ni a exigencias de protagonismo tan acusadas”. El que defendiera una indemnización por despido de 20 días por año exige una indemnización de 500 días por año. No está mal para el que no veía obreros y patrones sino sólo españoles.
¿Qué pasa con las jóvenes promesas que sacrificaban sus vidas y haciendas para salvar a la verdadera España de la anti-España? ¿A ver si los de la España que madruga en realidad son afarlopados gaupaseros mientras dura la subvención?
