El sábado pasado volvimos a celebrar “Marisolasak Bazterretan”, aquí en Iruñea. Y ya es el sexto octubre que conspiramos alegremente bajo la plumosa ala de EHGAM Nafarroa. Empezamos los debates a las 9:15 de la mañana, tempranerísimas para ser un sábado. Pero esta vez la prioridad absoluta era sumarnos todas a la mani por Palestina. Es un día al año, una jornada marica radicala esperadísima: a las 9:15 estaba gloriosamente llena la enorme sala. Me lo decía Ira Hybris, jodidamente lista niñata trans y amiga que participó en la primera mesa redonda: que un colectivo gay con casi medio siglo de historia haya atraído y acogido a tanta bollera y a tanta chica lo dice todo de su maravilla. Qué voy a decir yo de EHGAM Nafarroa: aquel icónico cartel suyo de 1995 que gritaba “Maricón, pasa de la instrucción”, me enalteció como perra en un mundo al que, sobre todo desde entonces, ya no iba a pedir ni permiso ni perdón. Con Ira estaba dialogando Mer Gómez, escritora y activista intersex. Bicha rara: son sus palabras. Escucharla hace sentirnos posibles todes. Se lo dije, cuando en 2002, en una charla apoteósica de Paul Preciado, supe que millones de criaturas habían sido sacrificadas en quirófanos, sus tiernas entrepiernas cercenadas, para mantener la imposición binaria sexo-genérica, me llené de pena y de rabia. Por cierto, se sigue haciendo. Pero entonces, no estaban elles. Verla nombrarse intersex, tan alzada, tan erudita, tan poética y tan alegre, me emocionó hasta el tuétano. Queer significa no concebir la imposibilidad de las otras, por mucho que su opresión sea mucho más jodida que la tuya. Y agitarnos juntes, claro. A mí me tocó dialogar con la brava y divertidísima Irantzu Varela, un lujazo, estimuladas por una compañera de Bilgune Feminista. Y rebatimos juntas la fatalista idea de que los chavales vienen más machistas que nunca. Ja. De hecho los estudios en profundidad revelan que son más igualitarios que ninguna generación anterior de hombres. Por esta incesante revuelta contra el patriarcado en la que llevamos las últimas décadas juntes y revueltes.